LUNA DE SANGRE

luna de sangre

 

LUNA DE SANGRE

-

¡Ay luna de sangre maldita!

¡Ay luna llena y colorada!

Que hoy te alzas y gritas,

sobre tanta alma enlutada.

-

Mientes un eclipse tan falso,

nadie a ti  ensombrece,

te pienso y veo tan clara,

más que nunca a mi parece.

-

Brilla tu capa de plata,

prístino es tu reflejo,

fiel la imagen esbozada.

-

Cristal eres que acata,

triste tarea de espejo,

¡de tanta sangre derramada!

-

Enrique Momigliano

Buenos Aires, 15 de abril de 2014

Tú eliges, como siempre. Puedes creerle al poeta o descalificarlo por loco y creerle a la NASA.  De su sitio podrás verlo en directo sin frío y sin sensación de inseguridad, ésta tan molesta como falsa según nuestros veraces gobernantes.

Published in: on abril 14, 2014 at 9:57 pm  Comentarios (1)  

MIGAJAS

olivo

 

MIGAJAS

-

Hoy Domingo de Ramos,

fui testigo de la verdad,

que encierra viejo dicho,

que en Evangelio hallad.

-

Dormido por la mañana,

y por la tarde ocupado,

sin poder darme maña,

a misa hube faltado.

-

Quedeme  yo entonces,

sin mi preciado ramo,

que cada año busco,

y por bendición clamo.

-

Confiado que los perros,

migajas del amo comen,

cuando caen de la mesa,

sagrados textos exponen.

-

Acerqueme con los míos,

a la eclesial  acera,

y de a una encuentro,

ramas que otro perdiera.

-

Restábame bendición,

mas pronto pude hallar,

a ese dilema solución,

sin moverme del lugar.

-

¡Madre! grite a la Virgen,

que cada día yo visito,

¡Si me cuidas año todo,

sea este ramo  bendito!

-

Enrique Momigliano.

Domingo de Ramos 2014

“La mujer era pagana, natural de la Fenicia siria. Le pedía que expulsase de su hija al demonio. Jesús le respondió:

-Deja que primero se sacien los hijos. No está bien quitar el pan a los hijos para echárselo a los perros.

Ella replicó:

-Señor, también los perros, debajo de la mesa, comen de las migas que dejan caer los niños.

Le dijo:

-Por eso que has dicho, puedes irte, que el demonio ha salido de tu hija.”

Evangelio según San Marcos 7, 26:29

Published in: on abril 14, 2014 at 12:43 am  Dejar un comentario  

DESOLACION

desolación

 

DESOLACIÓN

Puede no serlo, pero se parece demasiado al fondo

 

Hay veces que no se ve la salida o la que se ve amenaza costar demasiado, y uno se queda inmóvil. Juan se sintió exactamente allí. Pensó que hacía demasiado tiempo que estaba en ese mismo exacto y pegajoso punto. Ni un paso atrás, ni uno adelante, ni uno arriba, ni uno abajo. Fijo, como estaca de alambrado. Frío como muerto en el ataúd. Insensible como roca del camino. Y por más que consultaba, pensaba, rezaba, meditaba y analizaba, ningún camino le hacía ni el más mínimo guiño como para ponerle una ficha. Por el contrario, todos, absolutamente todos lo hacían infeliz y ni siquiera podía saber cual de ellos, lo hacía en mayor medida.

Lo que siguió es totalmente lógico. Se vio sin salida, bajó los brazos y se dejó caer. Se sintió envuelto por una corriente que al principio le pareció hostil, al fin y al cabo hacía años que luchaba contra ella. Pero al poco rato de dejarse arrastrar, la sintió amiga, casi una hermana. La notó tibia, envolvente y maternal. Después de todo, tantas veces había perdido que esto no era otra cosa que una derrota más, quizás la postrera.

Apuró con sumo deleite el enésimo vaso de whisky que también le pareció que portaba un sabor a final. Su cuerpo se venció sobre la dura silla que estaba sentado, cayeron sus brazos al costado y abrió ligeramente las piernas. Cerró los ojos.

Al principio lentamente y luego en forma vertiginosa, toda su vida pasó por su mente. Su amada infancia, el complejo desarraigo del primer día de clases, la conflictiva primaria, la muerte de su abuela, el doloroso traslado a la capital, la tenebrosa secundaria salpimentada con la muerte de su padre, la veloz carrera, las más de tres décadas de inútil labor profesional, sus dos horrorosos matrimonios, los sueños rotos, las esperanzas perdidas, el amor imposible, sus vanas luchas políticas y ……..este hartazgo infinito. Tiró todo por la borda del olvido y sintió por vez primera ligero el equipaje. ¿Estaba acaso por viajar?

Hacía largo rato que se había dado cuenta que nada valía demasiado la pena de luchar o esforzarse para conseguirlo. Todo era pura vanidad, tal como decía desde hace miles de años su libro favorito: el Eclesiastés. Pero ahora sentía que nada valía en absoluto ni el más mínimo esfuerzo, sueño o intención. Carecía por completo de anhelos, de metas, de deseos. Lo único que lo mantenía vivo, no era otra cosa que su frágil y entrecortada respiración. Se detuvo en ella.

Prestó atención tan solo con su mente, pero con toda ella, al aire que entraba y salía por sus fosas nasales, inundaba y vaciaba sus pulmones, subiendo y bajando su pecho. Y ahí fue cuando tuvo la revelación. Si hace largo años que vivía como muerto, posiblemente fuera menos penoso estar definitivamente muerto. Si la vida no tenía ningún sentido, ¿para que prolongarla? Si no existía ser humano alguno que pudiese comprender siquiera mínimamente sus carencias, sus rebeldías, sus visiones, ¿para que seguir buscándolo? ¿para que seguir esperándolo?. Tan solo sus perros lo llorarían, pero Juan pensó que no tardarían en conseguir nuevo amo y hasta esa última leve ancla, desechó.

Juan pudo ver claramente que si lo único que lo aguardaba era la muerte, le daba lo mismo que llegase a él, en ese momento o algunos años después. Solo duro trasiego podía esperar del tiempo que estaba empezando a querer obviar.

Respirar, nada más lo ataba a la vida y como era un acto involuntario – por ello continuaba en el sueño – escapaba a su control.  Y el suicidio nunca estuvo en carpeta, era demasiado respetuoso de las leyes de la vida como para intervenir tan decisivamente en su decurso.

Con los ojos aun cerrados, el cuerpo derrumbado sobre la silla y la mente casi en blanco, llegó al convencimiento que respirar era un acto equivocado, una terca voluntad inconsciente de prolongar un tiempo que no le serviría para nada. Notó que la respiración se hacía más corta, más leve, más imperceptible. ¿Acaso podría detenerla?

Siguió meditando acerca de la inutilidad de continuar una vida sin salida, sin sentido, sin propósito, sin amor. Dejó al mismo tiempo de percibir la respiración por completo, solo oía los latidos de su corazón. Terco como ninguno, intentaba compensar la falta de oxígeno acelerando las palpitaciones. ¿A qué errada esperanza se aferraba?

Los latidos eran tan fuertes y rápidos que lo aturdían, el fluir de la sangre se hizo irregular y le zumbaban los oídos. En unos instantes más se detendría y todo habría concluido. Juan, o mejor dicho su alma, contemplaba la escena, simplemente aguardando el desenlace. Dejarse morir no era una frase vacía, funcionaba, ¡vaya si lo hacía!.

Al principio casi un susurro, luego un voz bastante clara se transformó en un potente grito de “¡Auxilio, auxilio, ayúdenme, no quiero morir!”. Pero ¿quien gritaba? No podía ser Juan, no tenía sentido alguno, si él quería morirse. Juan, o mejor dicho su alma, miró en derredor en todas direcciones y a nadie vio. Para su sorpresa vio su cuerpo, que lejos de estar derrumbado en la silla donde lo había dejado, estaba en el piso, en posición fetal, con los ojos cerrados, pero……gritando a todo pulmón.

Juan, o mejor dicho su alma, no tuvo tiempo de tratar de entender. El portero del edificio franqueó la puerta del departamento con la copia de la llave que poseía, acompañado de dos poco gentiles paramédicos que alzaron el cuerpo de Juan, lo sacudieron y abofetearon hasta que abrió los ojos, lo ataron fuertemente a una camilla y lo subieron a una ambulancia que aceleró hacia el hospital.

Venciendo su hartazgo, abandonando su esperanza de un cercano fin del martirio y totalmente convencida de lo inútil de una nueva oportunidad, el alma de Juan, no tuvo más opción que volver al maltrecho cuerpo atado y reanudar el control del mismo, no sin antes recibir una buena dosis de tranquilizantes endovenosos.

Resignada se dijo: “Otra vez será”.

Enrique Momigliano

Buenos Aires, 12 de abril de 2014

 

Decía Facundo Cabral: “Curiosa cosa el hombre, nacer no pide, vivir no sabe, morir no quiere”. Solo los que estuvimos ahí, más de una vez, podemos contarlo. ¿No es cierto Pink?

Published in: on abril 13, 2014 at 1:30 am  Dejar un comentario  

EL OSO

oso sovietico

 

EL OSO

-

No piensen al oso dormido,

solo lame sus viejas heridas,

No imaginen al oso vencido,

solo afila sus garras ateridas.

-

El oso es paciente y espera,

su chance en el mundo artero,

El oso es valiente y prepara,

su golpe eficaz y certero.

-

Recelen del oso disfrazado,

con falso demócrata ropaje,

mientras profusamente armado,

convoca al nacional coraje.

-

Recuerden con él no pudieron,

emperadores ni dictadores,

por más sangre que vertieron,

solo congelaron sus ardores.

-

Sabed que a todos conviene,

un oso grande y bien fuerte,

asi la paz una chance tiene,

y miedo los reyes de muerte.

-

A nosotros queda la rendija,

en equilibrio de paz armada,

entre poderosos sabandijas,

que vida dan por despreciada.

-

Oso, águila calva y dragón,

guerread si es vuestro deseo,

dejádnos tan solo un peñón,

donde crear la vida que quiero.

-

Enrique Momigliano

Buenos Aires, 8 de abril de 2014

Published in: on abril 8, 2014 at 7:54 pm  Dejar un comentario  

BOMBERO

bombero

 

BOMBERO

-

a los caídos en Barracas

-

¿En qué estabas pensando,

cuando quisiste ser bombero?

-

Pensé en amigos gritando,

en pugna por salir primero.

-

Pensé en niños llorando,

con madres aullando fiero.

-
Pensé en llamas bramando,

sobre enfermos con suero.

-

Pensé en choques matando,

incautos felices viajeros.

-

Pensé en lluvias ahogando,

ancianos postrados y serios.

-

Pensé en temblores tirando,

techos con fatales hierros.

-

¿En ti no estabas pensando,

cuando quisiste ser bombero?

-

¡No! , para no andar dudando,

¡Si es Dios quien me cuida el cuero!

-

Enrique Momigliano

Buenos Aires, 5 de abril de 2014

Mis felicitaciones, agradecimiento y respeto a todos los que pese a todo FUERON y SON bomberos, aunque les haya costado nada menos que la vida.

Published in: on abril 5, 2014 at 4:03 pm  Dejar un comentario  

EXPERIMENTO

hombre en tubo de ensayo

 

EXPERIMENTO

-

A un sano ser humano tómese,

y a diez años de terror sométanlo,

por igual lapso a él engáñese,

y en sus tragedias ignórenlo.

-

Toda justicia pedida niéguensela,

 por reducir las penas trabájese,

la vida del ofensor alívienla,

y su condena siempre evádase.

-

La vida de sus hijos arriésguese,

y su patrimonio menoscábenlo,

su domicilio privado viólese,

y cada tanto a  palos muélanlo.

-

A vivir encerrado oblíguenlo,

a noches de insomnio condénese,

a estar siempre alerta impúlsenlo,

a  paranoia eterna conmínese.

-

Si tras espantosa década sufrida,

queda la salud mental alterada,

y el humano de  equidad perdida,

produce  reacción desesperada.

-

Indígnese, álcese, sorpréndase,

califique, detenga y castigue,

miéntase, miéntanos, justifíquese,

pero una enorme duda abrigue.

-

¿Quién de todos el odio ha sembrado?

¿Quién omitió prevenir y reparar?

¿Quién al ofensor excusas  ha dado,

para robar, violar y asesinar?

-

Si el espejo  respuesta le brinda,

al humano dejará de acusar,

y sabrá que quien viento siembra,

tempestades solo verá cosechar.

-

Enrique Momigliano

Buenos Aires, 3 de abril de 2014

Una tregua, hace falta una tregua y mucha reflexión. Aporto un video de dos minutos para que tomemos conciencia que la primera víctima de todo esto ha sido la confianza y sin confianza en el otro…….no hay sociedad.

 

Published in: Sin categoría on abril 4, 2014 at 12:42 am  Dejar un comentario  

SANGRE Y FUEGO

DSC02953

 

SANGRE Y FUEGO

Vigilia Malvinera en San Andrés de Giles

Más que costumbre se me ha hecho una necesidad imperiosa concurrir a la Vigilia. Empecé haciéndolo por ellos, los ex combatientes, nuestros héroes que se jugaron la vida por la Patria, ahora lo hago por mi. Tras 365 días de oír mentiras expresadas por corruptos, de soportar delincuentes libres y patriotas presos, de observar atónito la colectiva decadencia moral de mi pueblo; cantar el himno junto a héroes de verdad es el pan de mi alma para poder seguir aguardando la hora de la reconstrucción. Hora que avizoro cercana y por ello ya me estoy arremangando para sumarme.

Tuve la feliz idea este año de filmar completo el acto central. Sugiero que lo miren, que lo hagan de pie y que, como hice anoche, canten a voz en cuello nuestro Himno y la Marcha de Malvinas. Es corto pero inmensamente sanador, en especial porque inyecta esperanza.

Que sigan mi consejo es mucho más importante en estos tiempos oscuros a cualquier bella palabra que yo pueda escribir.

Esta vez no llovió, la naturaleza se asoció al recuerdo y nos legó una noche tibia estrellada de otoño que permitió montar la muestra fotográfica y pictórica al aire libre. También fui sorprendido por la activa participación de las autoridades locales que tantos años, supongo que aterrorizados desde la monarquía central, reprimieron sus deseos de estar presentes.

Vi también una activa participación de la Armada. Ex tripulantes, sobrevivientes y familiares de caídos del Crucero ARA General Belgrano dijeron presente. Más que lógico considerando que el héroe local Jorge Maciel cayó tirando con una MAG de Infantería de Marina. Un almirante llevó una placa recordatoria de la que hizo entrega a la directora de la escuela donde se formara el caído.

Talentosos artistas animaron la vigilia con su música y aportaron colorido una banda de rock malvinero, una banda militar y un conjunto de arcabuceros antiguos en sus uniformes históricos.

Me conmovió un busto del capitán Giachino, lo que motivó que le entregase una copia de mi poesía en su honor al artista responsable y vi de lejos a Nicolás Kasanzew a quien quise (y no tuve oportunidad) de felicitar por su poesía en honor al primer teniente Luciano Guadagnini, el cual sabiéndose perdido estrellara su avión contra la fragata HMS Antelope en el estrecho de San Carlos.

Empero en esta vigilia el verdadero protagonismo pasó por otro lado. El escenario no estuvo ocupado por héroes de guerra, sino por sus hijos y sus nietos. La sangre joven copó el estrado y los vi derramar lágrimas al son del Himno, aferrados a la bandera argentina. Entonces sonreí y me dije: “No pudieron”. Cuando ninguno de nosotros esté más por aquí el fuego de Malvinas ya tiene quien lo empuñe, los que sembraron silencio y olvido sobre la gesta han sido derrotados. Es lo único que importa.

Como contracara confieso que ardí de indignación ante la voz temblorosa del hijo del General Mario Benjamín Menéndez quien no pudo leer el mensaje de su padre. Indignación por vivir en un suelo hoy gobernado por quienes defienden asesinos, liberan delincuentes y reducen penas a malvivientes, mientras que con la misma indigna mano encarcelan a quienes se jugaron la vida por la Patria.

Pero nuevamente, mientras cantaba el Himno y lloraba de emoción, una creciente voz interior me gritaba: “No pudieron, no pudieron, sangre y fuego, sangre arriba del escenario, sangre joven que empuñará el fuego que vive en las antorchas y  en el fogón de abajo”

Y me perdía en esas dos palabras, sangre y fuego, que tanto dicen, que tanto importan….. porque vencieron al peor enemigo, ese llamado olvido.

Sangre y Fuego

-

Nada se habrá jamás perdido,

mientras la antorcha se empuñe,

el olvido caerá vencido,

ante la joven sangre que  gruñe.

-

Clamando por decir las verdades,

que tunantes ayer ocultaron,

negando héroes que en mocedades

por la Patria vida ofrendaron.

-

Arda el fuego del criollo fogón,

brille antorcha en alta mano,

que la sangre dará el empellón,

de fiel joven amor soberano

-

Ya llegan cargados de memoria,

a elevar del fuego la posta,

son jóvenes llenos de historia,

y sangre que a ellos enrostra.

-

Tanta muerte, dolor y ausencia,

cargó su sangre cual equipaje,

que hoy es indudable presencia,

de un fiero ígneo coraje.

-

Ellos torcerán este destino,

brindando  justicia a tu gesta,

descansa héroe argentino,

la antorcha seguirá enhiesta.

-

Y sangre joven glorioso día,

sembrará en la tumba sagrada,

fuego y flor de algarabía,

con las Islas ya recuperadas.

-

Enrique Momigliano

Buenos Aires, 2 de abril de 2014

De pie, de pie, a cantar a voz en cuello y corazón en mano.

LA SEGUNDA

DSC02912

 

LA SEGUNDA

El poeta se arrellanó en su mejor sillón con vista al jardín. En el sofá de al lado se acomodaron sus fieles perros, como cada vez que amenaza lectura, mirándolo fijo con esos ojos tan llenos de pureza. En el apoyabrazos derecho un generoso whisky nadando entre cubitos y sobre el izquierdo un libro lleno de gente, rebosante de historias. Cuando el whisky lo hubo frenado del ajetreo diario, bajo la atenta mirada canina y oyendo el suave gorjeo de pájaros, el poeta tomó UN VUELO DE PALABRAS II entre sus manos.

Tras dejarse invadir por el inteligente fotomontaje  cielo – floral de la tapa, sus ojos se detuvieron en un detalle importante. El libro estaba editado por la mismísima y queridísima Biblioteca Popular Alberdi. Es el primer título de la que todos esperan sea una larga serie de aportes al acervo cultural y todo se debe a la iniciativa, perseverancia, paciencia y visión de Eduardo Bolan, compilador de esta antología y autoridad de la Biblioteca. Hizo, en soledad, todo lo necesario para que la más que centenaria institución de Villa Crespo tenga su propio sello editorial.

Las elegantes solapas lo entretuvieron un instante con dos bellas imágenes del prócer Juan Bautista Alberdi y del afiche del centenario desde donde saludan sonrientes gigantes literarios como Borges, Cortázar, Storni y Pizarnik entre otros, ambas obra de Carlos Gustavo Ayliffe. El texto que acompaña a dichas solapas es una breve reseña del origen y actividades de la biblioteca.

En la contratapa y rodeado de amigos, se topó con su largo nombre. Bajo la imagen de la fachada de la biblioteca diseñada por Guadalupe Buján, un breve comentario del libro y los nombres de sus autores en estricto orden alfabético.

Apuró un trago y comenzó su lectura. Aceleró su paso por el prólogo presidencial a cargo de Graciela Galasso, a quien admira profundamente por su amor desinteresado y esfuerzo inagotable en pos de la cultura, casi tan grande como su don de gentes y su hospitalidad, la misma que un lejano día hizo que el poeta sintiese a la Biblioteca como un segundo hogar.

El prefacio a cargo del compilador lo sorprendió. Eduardo Bolan no solo reseñó los orígenes de esta ola literaria que ha tomado posesión de los autores, sino que se tomó el gentil trabajo de en escasos tres renglones trazar una semblanza acabada de cada uno. Y a mayor abundamiento, como diría el poeta en su anterior vida tributaria, dedicó unas memorables carillas al antecesor UN VUELO DE PALABRAS I, refiriéndolo esencialmente por las emociones que generosamente despertara.

Volvió a encontrarse en la lista de autores y se reconoció entre sus ayer oyentes, luego compañeros y hoy colegas en esta maravillosa búsqueda de uno mismo, a través de la escritura. Pero esos nombres ya tenían cada uno, su música propia. Es que en estos años de vivencias compartidas, el poeta aprendió a conocerlos y enemigo de las distancias “terapéuticas” lleva largo tiempo sufriendo por ellos y alegrándose con y por  ellos. A su modo particular cada uno ha ido llenando el contenido de la palabra amigo. Ello augura que la lectura le va a llegar de un modo distinto, no serán textos a analizar, serán amigos que se confiesan y ahí es donde el poeta halló la razón de tanto preámbulo: la emoción será inevitable.

Se sirvió otro generoso whisky y se zambulló en las poesías de la benjamina, Florencia Bolan, aun adolescente, quien no para de escribir. La edad de la poesía es sin duda la adolescencia. Cuando crecemos aprendemos un montón de recursos para enmascarar la verdad, pero la verdad, a quien la poesía debe honrar, solo sale sin filtros en esa bendita edad. Las poesías de Florencia son un tren que  arrolla al poeta, no tiene piedad, no tiene anestesia, sale con toda la fuerza y se plasma como sale. Joven de extremos, poseedora de un fantástico mundo onírico en el que confía ciegamente, tan pronto arrulla dulce, como somete destructora. Y el poeta viaja  encontrándose en sus versos: la predestinación de leyenda con la que comulga, los sueños reiterativos de que también él es victima, el falaz e imposible olvido, el misterio de la paz nocturna tan cara a todo escritor, los difíciles adioses y una alegoría del ángel exterminador que amerita escribir un cuento.

Zaherido, el poeta busca refugio  y remanso en la prosa de recuerdos imborrables de Juan Carlos Burrone, infaltable  adlátere en los asados mensuales, se revela como un eximio músico, conocedor de la noche y vaya casualidades de la vida, es probable que haya sido integrante de la orquesta que animase el primer baile del poeta a sus trece años en el Centro Lucense, un muy lejano carnaval.

Un trago del segundo vaso porque se viene Gustavo Dell´Oca, poetazo si lo habrá. Es quizás a quien siente más cerca, ya que resulta tan raro un ajedrecista poeta como un economista poeta, pero la vida hace esas cosas. Profundo como un rey pensante, zigzagueante como un caballo al ataque, sorprendente como un jaque mate pastor, Gustavo siempre tiene una jugada que descoloca al poeta. Pasa sin pausa y sin aviso de la sensibilidad más exquisita a la sentencia más profunda, acomodando las palabras cual si fueran peones a su servicio para crear la emoción querida. Arranca con una poesía a su primer amor, el ajedrez, de una belleza tal que hace palidecer a las de renombrados maestros. Sigue con un corazón apasionado al que coloca, como corresponde en el centro de la vida, homenajea como pocos a la madre y a la música, ensalza en acrósticos de precisos términos a la naturaleza y a los trabajadores, juega con palabras desnudas y como era de esperar sacude en lo más íntimo al poeta con dos verdaderas joyas. Al acróstico a Jesús no le sobra ni le falta nada, todo cabe en sus términos sabiamente escogidos y trazan una semblanza conmovedora del gran maestro de la humanidad. Y como cierre el poema a las lágrimas de una mujer de luto, exuda y moviliza con el dolor de impotencia de quien ama, ante la persistente pena del amado.

El poeta necesita otro remanso y su ángel de la guarda se lo da. Rosa Díaz, animada y decidida retrata con una felicidad que se siente, sus momentos en el café literario y luego para sorpresa total del poeta, ¡se anima al verso! Regala así su debate con la madre naturaleza y una delicia que es un canto a la vida y al amor inconmensurable que una abuela puede sentir por su primer nieto. Como cierre una simpática anécdota que nos retrata a un taxista que supo en triste hora, desdecir la mala fama del gremio con un gesto angelical. ¡Bravo por Rosita!

Martha Galotti deja su sello con una obra única pero trascendental. Tan conocido el tema para el poeta por su propia historia, los versos de Martha lo golpean de a uno, los dilemas de ella, lo han sido (¿aun?) de él y comprende a la perfección la ambivalencia de sentires que el poema describe. Escribirlos es una puerta de salida del laberinto, se alegra porque Martha ha comenzado a cruzarla.

Llega el poeta a las páginas de Lucy Hazán, que incluye poemas escritos hace largo tiempo atrás. Son ellos los que le están poniendo la pluma en la mano porque le han sembrado la intriga si en la actualidad y después de todo lo vivido, escribirá en el mismo tono. El de estos poemas es triste y fatalista, retratan la supremacía del tiempo frente a la vida remedando la conocida frase “tiempo mata todo”, la insoportable fragilidad de los amores de verano, la muerte dura que el olvido significa, el doble y opuesto sentir frente a la lluvia, la crueldad de todo abandono en un bello contraste entre momentos, la profunda herida del desamor y la muerte que siembra el adiós. El poema final sintetiza una filosofía de vida que abarca desde el “todo es vanidad” del Eclesiastés hasta el “vive la vida pero muerto” de Silo. Impactante e inquietante al mismo tiempo.

Se sumerge ahora el poeta en un remanso aventurero. Hector Jiménez relata sus andanzas como experto de Naciones Unidas en el continente africano, las que fueran objeto de una interesantísima conferencia en la propia biblioteca. Mozambique, Tanzania, Suazilandia y Kenia se revelan como tierra de hambre extremo, feroces revueltas, pícaros mercaderes, brujos y lazos familiares y sociales muy diferentes a los nuestros, todo enmarcado en una extremadamente bella naturaleza.

Con los ojos algo cansados pero el alma bien despierta llega el poeta a las hojas de Martha Kopyta que inserta dos hermosos cuentos que revelan además de su agraciada prosa, un sentir poético. Solo los poetas pueden hallar belleza en un personaje tan ahuyentador como necesario, como las antiguas lloronas de velorio. Su cuento sobre una laguna aparecida, inspirada en un hecho real, tiene un interesante intercambio de personas del relator.

Ha pasado el tiempo y enfrascado en la lectura, el poeta cae en la cuenta que además de haberse quedado sin whisky, los perros se han dormido y afuera reina la noche. Casi un centenar de hojas ha devorado cuando se encuentra con su amiga, la poeta del campo, el ciclón, Elena Krausse. Hace pocos días presentó su primer libro por lo que piensa que nada lo puede sorprender. Se equivoca. Si bien conoce las poesías incluidas, las relee para dejarse arrullar por el suave verso de Elena que lo lleva de un amor de madre sufrida, al amor que extraña, al amor que espera, al amor que engaña y al amor en las manos. Se detiene el verso en un andar solitario para perderse en un renovar de sueños. Pero es la prosa que lo sorprende. Causalmente su primer relato Desengaño resulta ser la anécdota que él le pidió contase en su presentación y que refiere el daño que el tiempo le produce a los otrora apuestos noviecitos. El sobre celeste en cambio, es una genialidad de amor sutil, de amor romántico, de ese que a los 93, Elena aun lleva como anhelo en su transido corazón.

Llega el poeta con el jardín en sombras y los pájaros dormidos a las páginas de su otro ángel guardián, Marcelina Lindenboim. La ha tenido en mente todo el verano pues ha dedicado días a la lenta lectura de un fantástico libro que le prestara, escrito por un pariente a quien le dedicó una sentida despedida. La sensibilidad poética va en alza con sus estrofas y sacude de entrada. Su corazón con llave lo lleva a tiempos idos, en que temeroso de la trampa del amor, renovaba candados para no desbarrancar tan a menudo en callejones sin salida. Y cual montaña rusa lo sube a la cumbre con el canto a la vida que pinta el corazón amigo,  lo revuelve en espirales de sentires y esperas, lo invita a abandonar el riel y volar, volar ¡ah! volar como en la balada de Piazzola, loca ella y loco yo. Todo para culminar en una poesía sublime de amor de madre que contempla extasiada y admirada el crecimiento de su hija. Gracias por tan bello viaje Marcelina.

Y ese viaje termina de repente y de la peor manera. El poeta se encuentra nada menos que con él mismo. ¿Qué había elegido? ¿Tendrá sentido? ¿Estará a tono? En un acto de escasa humildad, decide tratarse como uno más y se enfrasca en la lectura de sus propias páginas. Se da de bruces con el relato de la presentación de UN VUELO DE PALABRAS I. Solo recuerda que fue un día muy difícil para él, le costó conectarse, tenía otros serios problemas. Pero ahí está el relato de como entre todos lo metieron en la fiesta, porque ante todo ese día fue de celebración. Da vuelta la hoja y lo espera MUSA, las lágrimas con que lo escribió afloran de nuevo, las dudas también: ¿habrá dos planos simultáneos de la existencia? ¿Uno real, el otro poético? ¿Como se hace para prescindir de uno para concentrarse en el otro? ¿Por qué los personajes de uno, no encajan en el otro? Tan actual, tan doliente, podría componerla hoy que no le cambiaría ni una coma. Sigue la prosa con el pintor vuelto poeta y una sonrisa se dibuja en su rostro sin querer. Tan real y tan fantasioso, ¿cuanto habrá mentido para retratar ese dulce e irrepetible encuentro? Ni él lo sabe. Descubre que eligió Génesis, la más acorde pues de amistad se trata todo esto. Sin ella, ni el café, ni los libros, ni la biblioteca tendrían el más mínimo sentido. A continuación Águila y Leona, la semblanza de Silvia Paglioni en el tributo que le escribiese en su cumpleaños cincuenta. Fue ella el instrumento de la vida que lo hizo animarse a la senda de escritor, jamás podrá agradecerlo lo suficiente, fue esa decisión crucial de vida que lo rescató del abrazo triste de la muerte en vida ajena, en desgana, en sinsentido. El cierre del poeta es con Simple, un verso sencillo y sin rima inspirado en las enseñanzas de alcohólicos anónimos, que impactara a la presidente de la biblioteca y que resulta un audaz plan de vida, simple por cierto pero que nace a partir de un profundo cambio de mirada.

Harto de si mismo, el poeta llega al encuentro de la enfermera poeta, esa si que es una coherencia, para ambas tareas debe brillar el amor. Elva Quispe no es la misma del libro anterior, ha recibido la herida del duelo y es desde el dolor que escribe, por eso aflora lo mejor de su alma y conmueve, hasta las lágrimas, al solitario poeta lector. En la vivencia simultánea del duelo y el amor, en ancas de esas paradojas que arma la vida, brota un grito como soneto que busca la primacía del amor. El dolor y la ausencia, el dolor por la ausencia de una madre de manos amorosas tiñen de triste belleza sus versos, que aun claman por el retorno del amor como salvación. Ese duelo se resuelve resignado en el último poema, en especial en la última estrofa cuando declara que el tiempo del amor es el tiempo que puedan robarle a sus vidas, a tan pequeño espacio ha quedado confinado o quizás es tan pequeño el espacio que nos permitimos atender al plano al cual el amor pertenece. Se detiene el poeta, hay claves en este verso, esconde verdades la estrofa, volverá a ella muchas veces preguntándose cuánto tiempo y con quien, se permite producir su propio hurto.

Demasiado dolor conocido, demasiado dilema sabido. Bajo la atenta mirada de sus canes que reclaman el paseo nocturno, arremete a las últimas páginas a cargo de una escritora que es en si mismo dueña de la alegría. Nélida Ricciuti, fructífera docente de vida completa conserva, quizás por el trato amoroso con sus alumnos, quizás por su amor por los animales, especialmente los alados, una simpatía y felicidad de vivir, admirables. Y sus escritos lo dejan trasuntar muy generosamente para beneficio de los lectores.  El espíritu del barrio que es en realidad un espíritu, es quizás tal como ella se imagina a si misma en un futuro, huyendo de San Pedro para darse una vuelta por los lugares familiares. Tras un bello canto a la primavera embelesa al poeta con el relato, desde el punto de vista del canario, de un viaje feliz desde un ama indiferente a una preocupada por su bienestar. Para el cierre, la docente se pone seria y enseña de verdad. Nos alecciona, breve, concisa y claramente sobre los requisitos tan básicos como inadvertidos por muchos para jugar correctamente el juego de la vida y sobre otro punto esencial en la formación del ser humano, muchas veces soslayado por padres y docentes, la autoestima.

Dos ilustraciones cierran el libro, ambas a cargo de una joven amiga de Florencia,  Eriadna Duca que ilustra la leyenda japonesa sobre el hilo rojo irrompible que une a los seres predestinados a encontrarse y a unos simpáticos niños que en lugar de cazar mariposas, se dedican a la caza de libros, tal como hacen quienes concurren a la Biblioteca Popular Alberdi.

Para decepción de sus perros, nuestro poeta se ha dormido. Sueña con UN VUELO DE PALABRAS II en su regazo. Sueña con el día de mañana en que rodeado de sus doce amigos y los motores de la Biblioteca, Graciela y Eduardo, puedan entre aplausos, risas y llantos de pura emoción, compartir con familiares, amigos y amantes de la cultura, otra verdadera fiesta y gritar bien alto: “Señores y señoras, se va la segunda”.

Enrique Momigliano

Buenos Aires, 28 de marzo de 2014

Todo esto puede ser que no sea más que una quijotada, pero les cuento un secreto, hacer quijotadas hace bien, probablemente sea el camino más corto a la felicidad. Es a El a  Don Quijote, a quien le dedico todo lo bueno que mañana va a suceder.

 

Published in: on marzo 28, 2014 at 7:29 pm  Comentarios (4)  

ABRIL 2, 1982

izamiento del pabellón argentino el 2 de abril de 1982

izamiento del pabellón argentino el 2 de abril de 1982

 

ABRIL 2, 1982

Una distinción imprescindible

Se acerca el 32 aniversario de la gesta de Malvinas y mi verdadera intención era publicar para esta fecha un libro con mis escritos sobre el tema. Al recopilarlos me di cuenta que había caído en una trampa frecuente, a la que todos hemos sido inducidos. Ella consiste en considerar el tema Malvinas como uno solo, con su carga de dolor, muerte y derrota. No es así. El episodio Malvinas debe separarse en dos, que poco tienen que ver entre sí, tan solo la relación de causalidad. El primero consiste en la reparación de una usurpación histórica que tuvo lugar en 1833 y el segundo en la defensa de las islas frente a una nueva agresión colonialista por parte del mismo país con pretensiones imperiales. Exitoso el uno, fallido el otro. El dolor del segundo nos ha hecho a todos, protagonistas inclusive pasar por alto la eficiencia, el coraje, el sacrificio y en definitiva el rotundo éxito del primero, tendiendo a su olvido. Olvido éste que incluso fue alentado desde el poder en fecha reciente intentando anular la fecha del 2 de abril, dejando solamente la del 14 de junio.

Mucho se puede hablar sobre las razones del fracaso de la defensa, fracaso que era inevitable dada la desproporción de fuerzas en conflicto. Ya me ocuparé del tema porque considero más que necesario separar los horrores diplomáticos y políticos de la valentía y eficiencia combativa de nuestras fuerzas armadas que culmina en una rendición digna de Puerto Argentino  y con la única finalidad de evitar una matanza innecesaria.

Pero en esta ocasión quiero referirme con exclusividad a la brillante operación militar que derivó en la recuperación incruenta y respetuosa de vidas y bienes enemigos, de las islas usurpadas. En especial y para que se los recuerde como se debe, al Capitán Pedro Giachino, caído heroicamente en combate y a sus camaradas heridos.

La poesía que sigue ha tomado los datos históricos y se ha inspirado en el libro OPERACIÓN ROSARIO escrito y compilado por el Contra almirante Carlos Busser, recientemente fallecido. Hay demasiada poca bibliografía sobre el tema y este libro cuya primera edición poseo, fue obra de Editorial Atlántida en el año 1984. Pido disculpas, especialmente a los protagonistas del hecho si en algo he faltado a la verdad histórica.

La amplísima difusión que mi poesía sobre LA VUELTA DE OBLIGADO ha tenido en las escuelas, me ha hecho ver que relatar historia en poesía puede ser una forma inteligente de llegar a la juventud en forma amena y de interesarla en temas trascendentes de nuestro devenir como Nación.

El 2 de abril no debe ser olvidado, por el contrario debe recordárselo con sumo orgullo en homenaje a todos los que participaron de esa gesta, en especial a quien murió en ella. Lo que pasó después es otra historia en la que intervino el ejército más poderoso de la tierra.

Para refrescar la memoria y para que nadie se haga el desentendido me voy a permitir aquí citar a todas aquellas figuras políticas del momento que brindaron su apoyo público y explícito a la recuperación militar de las islas, mas allá de otras divergencias  con el gobierno de entonces. Ello según constan en declaraciones transcriptas en el Capítulo VII del libro citado.

Arauz Castex, ex canciller del gobierno justicialista

Enrique Vanoli, dirigente radical

A. Manzur, partido demócrata

Julio Romero, ex gobernador justicialista de Corrientes

Raul Alfonsín, dirigente radical, futuro presidente

Robredo, coordinador del Partido Federal

Carlos Menem, ex gobernador de La Rioja y futuro presidente justicialista

Arturo Frondizi, ex presidente

Carlos Contín, dirigente radical

Ex cancilleres Amadeo y Oscar Camilión

Arturo Illía, ex presidente radical

Luis León, dirigente radical

Francisco Cerro presidente de la democracia cristiana

Confederaciones Rurales Argentinas

Confederación General del Trabajo

Monseñor Jorge Manuel Lopez, vicepresidente primero de la Conferencia Episcopal

Teniente general Lanusse, ex presidente

Alberto Benegas Lynch, del Encuentro Nacional republicano

Partido Socialista Democrático

Partido Comunista

Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas

Consejo Nacional del Partido Justicialista

Jorge Abelardo Ramos del Frente de Izquierda Popular

Deolindo Bittel, vicepresidente primero del Partido Justicialista

Horacio Gutierrez de la Sociedad Rural Argentina

Dr René Favaloro, cirujano mundialmente reconocido

Italo Luder, ex presidente provisional de la Nación

Mariano Grondona, periodista.

Mas nombres, mas personalidades, más representantes populares, más referentes, todos unidos, aplaudiendo esta reparación histórica tras casi 150 años de paciencia. Si ayer fue así ¿porqué hoy debe ser distinto?.

-

ABRIL 2, 1982

-

Al Capitán Pedro Giachino

-

Fue un enero de secretos,

entre unos pocos confiables,

que en ambiente muy discreto,

trazaron audaz plan viable.

-

Por tratativas estancadas,

tras siglo y medio perdido,

en poder imperial alzado,

al archipiélago querido.

-

Marina cumple alistado,

de anfibia fuerza de choque,

la pista para los Alados,

Ejército comandos enfoque.

-

Allara, Busser, Lombardo,

son algunos de los nombres,

García Boll, Plessl y García,

la conducción tiene sus hombres.

-

Incidente en ballenera,

de gélido puerto georgiano,

disipa la tensa espera,

y llena de acción las manos.

-

Sorpresiva e incruenta,

respetuosa fue definida,

la enemiga vida cuenta,

por bien de misión emprendida.

-

Cabo San Antonio transporta,

portaviones da seguridad,

rompehielos Irizar aporta,

por guía Santísima Trinidad.

-

Sin olvidar los buzos valientes,

embarcados en submarino,

que Santa Fe lleva ardiente,

por nombre el navío argentino.

-

Confirma la Fe que anima,

buscando amparo primario,

tras virginal honor nomina,

a la operación: “Rosario”.

-

El mar no es un aliado,

y brutal temporal demora,

con sus vientos huracanados,

a flota y tropa deteriora.

-

Seis treinta, abril dos se fija,

para el audaz desembarco,

sin sorpresa que cobija,

lucha se prevé en los barcos.

-

Sanchez Sabarots y Giachino,

al frente de sus unidades,

primeros en suelo cautivo,

avanzan en oscuridades.

-

Trece buzos tácticos bajan,

del submarino escondido,

y contra mar y riesgo marcan,

Playa Yorke, punto escogido.

-

En la noche veloz avanzan,

los comandos al cuartel inglés,

y Moody Brook fácil doblegan,

sin combate, tiros ni revés.

-

Seineldín captura la pista,

faro toman buzos de Cufré,

en San Antonio se alista,

anfibio desembarco que fue.

-

En tanto entabla combate,

Giachino en lar gobernador,

el fuego es solo quien habla,

por batalla en sumo rigor.

-

En el asalto cae Giachino,

por la espalda baleado,

hito de valor argentino,

a una granada tomado.

-

García Quiroga al lado,

cae con brazo mal herido,

Urbina enfermero soldado,

no da el socorro pedido.

-

Es que también le han dado,

mareado por la morfina,

que el mismo ha inyectado,

rabia de pena e inquina.

-

Mientras sus marines tiraban,

Rex Hunt parlamentar pedía,

Busser y los suyos marchaban,

sin armas, al fuego que ardía.

-

Rendidas las fuerzas inglesas,

Busser se acerca a Giachino,

ve bañado suelo de Malvinas,

por sangre de héroe argentino.

-

Ayuda médica retarda,

oscura turba traicionera,

el capitán vida ofrenda,

en sala de ajena bandera.

-

Los heridos se recuperan,

para contarnos la historia,

y saber así como entran,

nuestros héroes en la gloria.

-

Las armas se han acallado,

por veloz asalto incruento,

las islas se han recuperado,

invasor tuvo escarmiento.

-

Bajo el sol, sobre la bahía,

ondea pabellón argentino,

el mismo que en ese día,

amortaja al héroe Giachino.

-

¡Gloria por siempre al soldado,

que trajo la joya perdida,

que por ella todo ha dejado:

su hogar, su gente, su vida!

-

Allá en la niebla oculta,

Malvinas aguarda paciente,

sueña con día que exulta,

abrace al soldado valiente.

-

Ella quiere ser argentina,

rechaza la extraña bandera,

sus colinas y nieve prístinas,

claman soberana primavera.

-

Enrique Momigliano

Buenos Aires, 16 de marzo de 2014

Un interesante video sobre la OPERACION ROSARIO con la descripción del conductor de la Fuerza de Desembarco, el entonces almirante Busser.

Quienes deseen consultar otros escritos míos sobre el tema Malvinas deben referirse a la categoría Homenaje a los Héroes de Malvinas Argentinas, sobre el margen derecho de la pantalla. Todos los escritos son reproducibles, en tanto y en cuanto se respete mi autoría. Es mi homenaje, pero sus verdaderos dueños son los que fueron y combatieron por las islas.

TODO DEPENDE

DSC02794

 

 

TODO DEPENDE

-

Todo depende del cristal con que miras,

desde donde lo haces y donde enfoques,

¿Será entonces la mirada quien da vida,

rige tu ánimo y evita que te equivoques?

-

También depende mucho de tus ojos,

de su brillo y aun más de su intención,

¿Serás tú entonces creador a tu antojo,

del universo que fustiga tu emoción?

-

Ni tú ni yo lo sabemos certeramente,

y nos entristece este terco vacilar,

pues poderosos nos rinde impotentes.

-

Para lograr nuestra realidad modificar,

al descubrir senderos muy diferentes,

con la sola y sencilla magia del mirar.

-

Enrique Momigliano

San Clemente del Tuyú, 6 de marzo de 2014

Silvia Paglioni, quien crease este blog y lo administrase por largos años hasta estar segura que este navegante no abandonaría el maravilloso viaje de ser escritor, tuvo durante un tiempo un programa de radio llamado TODO DEPENDE, adoptando sin saber un lema que mi padre repetía incansablemente. En agradecimiento a ambos vaya esta poesía y la cortina musical de su programa.

Published in: on marzo 7, 2014 at 12:42 am  Comentarios (1)  

ENCARGO

encargo

 

ENCARGO

-

“Voy a morir” ella susurró,

con su voz apenas audible,

y el mundo allí estalló,

en astillas casi invisibles.

-

“Todos un día” él respondió,

con un nudo en la garganta,

completa su piel se erizó,

por terror que se agiganta.

-

Al verse solo y perdido,

en un mundo malhadado,

de miedo y frío aterido,

vanamente enamorado.

-

“Cuida de mi hija” suplicó,

ya de si misma olvidada,

dolor que el alma abatió,

nubló de llanto  su mirada.

-

Amor las palabras diseñó,

Amor contuvo al espanto,

Amor de fuerzas lo valió,

y dijo pese al quebranto:

-

“Gracias por tan dulce encargo,

que a consciencia yo cumpliré

luz será de  hora amarga,

pues en ella tus ojos veré”.

-

Enrique Momigliano

Buenos Aires, 2 de marzo de 2014

“NACER JUNTOS, COMO DEBIERAN NACER Y MORIR TODOS LOS AMANTES” Roberto Juarroz.  Querido Roberto, tenés razón pero rara vez acontece y el mundo se llena de dolorosas despedidas.

Published in: Sin categoría on marzo 2, 2014 at 11:51 pm  Comentarios (1)  

POR TODO

Génesis herida en brazos de un compañero

Génesis herida en brazos de un compañero

POR TODO

a Génesis Carmona, a quien le quitaron todo

-

¿Qué parte de todo no entendiste?

cuando ante todos impúdicos dicen,

que por todo y como sea ellos van.

-

¿Qué parte de todo no escuchaste?

cuando por todo, roban y mienten,

porque todo lo de todos querrán.

-

¿Qué parte de todo tú no creíste?

cuando nada ni nadie sacia su afán,

y  todo  ante tus ojos llevarán.

-

Si quieres y me dejas te lo aclaro,

para que dudas no albergues ya,

y grites conmigo: “¡Basta, hasta acá!”

-

Ellos vienen por todos tus bienes,

tus derechos, tu  futuro, tu pensar,

tus creencias, sueños y libertad.

-

Y quieren que manso te entregues,

que los aplaudas y los quieras votar,

mientras desbordan riqueza y vanidad.

-

¡Cuidado!, porque un oscuro día,

el que teman de su trono abdicar,

el todo será tu vida……. ¡a fusilar!

-

Enrique Momigliano

San Clemente del Tuyú, 19 de febrero de 2014

 

 Cada vez que veo o escucho a tiranzuelos y tiranzuelas declamando su ambición, me parece estar viendo al joven del callejón retratado en esta soberbia canción de QUEEN, cuya ambición apurada y desmedida puede disculparse en un exceso juvenil, pero que es sumamente peligrosa si es encarnada en gobernantes que deberían hacer gala de extrema prudencia, abundante sentido común, sobreabundante respeto por la vida y desmedido apego a la Constitución y leyes que ellos mismo han promulgado y jurado defender.

Published in: on febrero 20, 2014 at 1:08 am  Comentarios (1)  

ENAMORAOS

felicidad

 

ENAMORAOS

-

Enamoraos es la orden,

mi ruego y mejor consejo,

pues los enamorados ven,

al mejor yo en su pellejo.

-

Amar te cambia de veras,

tu alegría se contagia,

es que no andas, ¡tú vuelas!,

y la vida es pura magia.

-

Por eso  enamoraos,

y si calabazas recibes,

pues enamoraos de nuevo,

así enamorado vives.

-

Y si nadie se te enamora,

marchad tú enamorado,

de tu sitio y de tu hora,

de tanto que te han dado.

.

Que no hay mundo mejor,

que no hay mayor bondad,

de quien con ojos de amor,

tan solo ve …..¡¡Felicidad!!

-

Enrique Momigliano

Buenos Aires, San Valentín 2014

“A la poesía llego por el amor. Con los años y tropiezos me di cuenta que el mejor estado del hombre es cuando está enamorado. Y que se puede estar enamorado y vivir enamorado de muchas cosas al mismo tiempo. Esa loca idea que solo se puede amar a una mujer y que hay que hacerlo por toda la vida con igual intensidad, sólo pudo ocurrírsele a los oscuros engendradores del matrimonio. Se puede y debe amar a los niños, a los perros, a la música, al vino, al sol, al mar, a la primavera, a las flores, a una ciudad, a los amigos, a los que sufren, a los pobres, a los héroes y a la Patria. En conclusión, intento pese a todo y a todos los que no me dejan, vivir en un permanente estado de enamoramiento porque me hace feliz y porque me brinda poesías”

Del Prefacio del libro “Poesía para sentir la vida”, 29 de julio de 2009

Published in: on febrero 14, 2014 at 11:59 am  Dejar un comentario  

SALIDA

encuentro

SALIDA

-

A mis rizadas canas otoñales,

disgustan gobiernos pasionales,

autistas, perversos y divisores,

de guante tan blanco malhechores.

-

Pues solamente culpas distribuyen,

y malos enemigos instituyen,

arriesgando así que despertemos,

un trágico día  y nos matemos.

-

No será en nombre de este viejo,

de quien se desoyó todo consejo,

cuando advirtió que eran violentos,

llenos de odio y  resentimiento.

-

Que ayer joven sangre derramaron,

que ayer tanto joven defraudaron,

que ayer todos ellos se salvaron,

que ayer tanto joven entregaron.

-

Me producen suma desconfianza,

mas aun conservo la esperanza,

que su propia torpeza los pierda,

y los hunda su enferma soberbia.

-

Para que libres de su presencia,

renazca del pueblo su esencia,

pacífica, tenaz , componedora,

amable, leal, acogedora.

-

Y hallemos entre todos salida,

con respeto sagrado a la vida,

con acuerdos propios de humanos,

que aun distintos, se saben hermanos.

-

Enrique Momigliano

Buenos Aires, 13 de febrero de 2013

Published in: on febrero 13, 2014 at 12:51 am  Comentarios (2)  

MANCHITAS, EL ABRAZO DE DIOS

Manchitas

MANCHITAS, EL ABRAZO DE DIOS

Las vacaciones sanclementinas entraban en su fase final, me quedaban dos días solo con mi hija, tres con ella y su novio y dos en soledad absoluta, excepto por mis inseparables Pety y Benji. Había sido un mes raro, frustrante, con mal clima, sueños rotos, poco nado y mucho ruido  económico.  (más…)

Published in: on febrero 9, 2014 at 1:10 pm  Comentarios (1)  
Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 608 seguidores