EL AUSENTE VERANO


EL AUSENTE VERANO

Si puedes soñar sin que los sueños te dominen

SI- Rudyard Kipling 1895

Amado Nervo agradecía el ensueño, César Vallejo amo a una mujer por él creada, Antonio Machado escribió sus mejores poesías para alguien inalcanzable, Petrarca amó a Laura quien nadie supo quien fue. Y yo que no soy nadie, tuve el privilegio de ser por ti amado y es a ti a quien escribí mis mejores versos, únicos e irrepetibles porque pude hacerlo mientras soñé contigo.

La capacidad de soñar, despierto, dormido, escribiendo o como sea, es inherente a la naturaleza del poeta. En general y ratificado por Darío Grandinetti en El lado oscuro del corazón 2, poeta es aquél que no se conforma con la realidad que vive, que no le alcanza y que no encuentra mejor salida que inventarse una. Esa construcción imaginaria suele ser tan perfecta, tan ideal, tan hermosa y seductora que resulta inevitable para su arquitecto preferirla a la real cotidianeidad, la que lo molesta porque lo distrae y a la cual intenta por todos los medios, brindarle la atención mínima e indispensable para poder volver cuanto antes a su mundo onírico.

El problema, el desgarro, el drama, la tragedia del poeta ocurre si intenta que su pobre realidad encaje en su sueño, o que éste baje al plano real. La imposibilidad sobreviniente lo amarga, lo devasta, lo deprime y en casos patológicos, llega a ser el duende detrás del suicidio.

Para sobrevivir, el poeta debe, a veces, antes que lo mate, asesinar su sueño.

Quien piense que ello es sencillo es porque nunca logró soñar con la fuerza y el detalle con que lo hace un poeta. El poeta habrá vivido en, desde y para su sueño. Habrá escrito en y desde él. Se habrá identificado una y mil veces con dicho sueño. Por ende matarlo será como matarse un poco.

Tal es la tarea a la que debí abocarme algunos meses atrás. Finalmente y tras unos intentos dubitativos y consecuentemente fracasados, lo logré. Y coseché los frutos de mi crimen, los regalos de la pura y dura realidad que me aguardaban.

Nació el silencio, pero no un silencio creativo, contemplativo, introspectivo sino uno sordo, desolado, frío y aterrador. Llegó el hastío, pero no el que precede a una catarata de letras sino uno interminable, constante y persistente. Y me abrazó la soledad, pero no la elegida para crear sino una de alma, eterna, gélida y mortuoria.

Estoy seguro que la salida del duelo de mi sueño, ese que te alejó de mi, a ti, que quizás jamás estuviste cerca, por lo menos tanto como yo te sentí, será más temprano que tarde, el de volver a soñar. Capacidad ésta que me aguarda, cuando finalice el cruce del desierto en que me hallo.

Así, desértico fue este verano, el que se desliza cada día a su final. Por eso para mi fue un verano ausente porque casi no pude conectar con él. Y cada vez que me forcé a sentarme frente a la hoja en blanco, surgieron poemas distintos, solitarios, dolidos que hablan de un sueño que ya no es. Aunque de a ratos, te siga extrañando.

Enrique Momigliano

Buenos Aires, 17 de marzo de 2017

TEATRO

Son días de tiempo más lento,

sobre escenarios vacíos,

ante más vacíos asientos,

en este teatro tan mío.

De sordos y tardos sonidos,

tras tantas  luces apagadas,

de fantasmas aparecidos,

en mis nostalgias evocadas.

Y no me queda maquillaje,

ni vestuario en que ocultar,

mi triste, pobre equipaje.

Solo me queda mi pluma,

esperando en hoja blanca,

que de ellas, sueñe con una.

Buenos Aires, 16 de diciembre de 2016

-:-

TIEMPOS

Fue oscuro, lo admito,

fue prohibido, admito,

fue secreto, lo admito,

fue extraño, lo admito.

Mas fue hermoso, lo creo,

mas fue necesario, creo,

mas fue divino, lo creo,

mas fue salvador, lo creo.

Yo soy otro después de él,

y tú otra después de él,

nada será igual tras él,

nada será nuevo sin él.

Fue, ¿será cierto que él fue?,

¿no será que él aún es,

silenciado tras lo que es,

niega a aceptar que fue?.

En algún lugar aún es,

quizás en ti aún sea,

quizás en mi aún sea,

más real que lo que es.

Quizás un día sabremos,

verdad que hoy no sabemos,

y allí ambos podremos,

ser lo que hoy no podemos.

San Clemente del Tuyú, 13 de enero de 2017

-:-

MEDIA LUNA

Media luna toda mía,

que tornas de plata el mar,

¿recuerdas cuando traías,

en ese brillo su mirar?

Media luna toda suya,

que vuelas en negro cielo,

¿recuerdas cuando llevabas,

en tus alas mi anhelo?

Hoy desde el mismo punto,

se bifurcan dos caminos,

el uno hasta su seno,

otro hasta mi destino.

Aunque en tu luz unidos,

de cruel nostalgia presos,

en divergentes caminos,

se durmieron nuestros besos.

Y llorando la escena,

del amor en orfandad,

decidiste luna nuestra,

tornar oscura tu mitad.

San Clemente del Tuyú, 19 de febrero de 2017

-:-

CYRANO

Sucedió una tarde en un viejo bar,

mi soledad de lápiz, hojas y vino,

un desesperado quiso perturbar,

con su relato de un triste destino.

Sin pedir permiso llegó a mi mesa,

por su desaliño percibí dolor,

por su mirada plena de tristeza,

supe que el motivo era un amor.

“Poeta” me dijo con amarga voz,

“tú que todo lo puedes con palabras,

hazme un hechizo, se mi mago de Oz,

para que con ellas su alma abras.

Pues se me ha ido, sin ella moriré,

ella es mi vida, mi mejor pasión,

perdido en la noche seguir no podré,

si no vuelve y llena mi corazón.

Enséñame tu arte, yo aprenderé,

o dime unos versos para conmover,

si me haces poeta, yo escribiré,

palabras justas que la hagan volver”

Lo miré a los ojos con desazón,

sentí que su existencia ejecuté,

cuando sacudí mi testa sin emoción,

y a su ruego con firmeza me negué.

Se fue por esas calles desoladas,

a un previsible abrupto final,

y pesó sobre mi consciencia helada,

su cadáver flotando en el canal.

El pobre quiso que fuera su Cyrano,

que mintiese mis versos en su favor,

nunca supo ese infeliz humano,

que Cyrano escribía por su amor.

Que palabras sin sentir son hojarasca,

que jamás podrán ellas enamorar,

que arrendar al poeta jamás basta,

que para hacer poemas hay que amar.

San Clemente del Tuyú, 21 de febrero de 2017

-:-

PERDONABLE

Algunas veces amar es tan fuerte,

que hiere, molesta e interfiere,

en lugar de ser un golpe de suerte,

incluso pedir perdón se requiere.

Es cuando amar no es elegido,

es algo que simplemente sucede,

un amor así no es bienvenido,

pues asusta, irrumpe, agrede.

Será amor que negado no muera,

amor que ocultado se revele,

amor que olvidado se renueva,

amor que combatido se subleve.

Y será una carga muy pesada,

enfrentará cada quien con si mismo,

dudando entre gloria anhelada,

y el miedo al profundo abismo.

Traerá fuertes lecciones consigo,

desnudando hasta propia hechura,

si uno es un temor en abrigo,

o insensato pleno de bravura.

Un amor como él jamás te deja,

en igual sitio donde te hallara,

y en un instante tornará vieja,

la fe que hasta aquí te guiara.

Sin embargo ese tan terco amor,

será tu alhaja más apreciada,

en una vida que siempre es dolor,

aunque perdón pidas a tu amada.

Buenos Aires, 24 de febrero de 2017

-:-

ENSAYO

¡Oh dormir, soñar, morir!

¿será el dulce desmayo,

que nos priva de sentir,

del morir diario ensayo?

¿Podrá ser dulce soñar,

fugaz visión de tumba,

en lo eterno vagar,

cual alma en penumbra?

¿Y si fuera la vida,

abandono del cuerpo,

y vigilia vencida,

el real estar muerto?

Nada sabemos amigo,

sufrir, dudar, seguir,

en senda sin abrigo,

¡Oh dormir, soñar, morir!

Buenos Aires, 7 de marzo de 2017

-:-

DESDE

Desde el silencio inmenso que aturde,

cuando el amor decide abandonarte,

intento una vez más una simple rima,

prueba de mi fracaso en olvidarte.

Desde la soledad voraz que me rodea,

cuando el amor se convierte en recuerdo,

intento una vez más encontrar palabras,

que sepan decirte cuánto sin ti me pierdo.

Desde la tristeza honda que me embarga,

cuando el amor es un duende ajeno,

intento una vez más una llorada estrofa,

testigo de este desierto tan pleno.

Y desde el oscuro espacio me llega,

sin ser pasado ni fiel futura promesa,

cual consuelo que en mi pecho se asienta,

una luz de tu esencia vuelta belleza.

Resigno mi hoja y ella me abraza,

por un instante el sentir tiene sentido,

y vuelvo a saber sin un rastro de duda,

que tu remanso valió el haber vivido.

Entonces retomo mi senda a la muerte,

y me hundo solo en la noche añeja,

y grito de impotencia, dolor y rabia,

mientras contemplo a la luz que se aleja.

Buenos Aires, 10 de marzo de 2017

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Published in: on marzo 18, 2017 at 1:19 am  Dejar un comentario  

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