EL VIENTO Y EL GRITO


mujer en playa

 

EL VIENTO Y EL GRITO

Atrás quedó la ría,

oscura de bajamar,

lejos el sol salía,

sobre agitado mar.

Pequeño fue el puerto,

oculto en su estela,

en el muelle desierto,

un cómplice en vela.

Acelera furioso,

con el viento de popa,

su andar presuroso,

carece de derrota.

El rumbo es al este,

sin final conocido,

al timón se mece,

el piloto herido..

De vivir tan cansado,

de sufrir aburrido,

eterno fracasado,

por ello resentido.

A babor la bahía,

luce acogedora,

saluda su planeo,

en la fresca aurora.

A estribor el faro,

envuelto en bruma,

da su destello claro,

a la pálida luna.

Capitán solitario,

supera las balizas,

sin abrigo precario,

Punta Rasa divisa.

La proa presurosa,

busca con afán el mar,

y salta desdeñosa,

el oleaje a cruzar.

Un sol esplendoroso,

azul cielo alumbra,

ve rostro lacrimoso ,

emerger de la sombra.

Al timón se aferra,

su andar aminora,

por olas que dan guerra,

al casco que implora.

En la playa un alma,

en vela de tristeza,

aguarda sin calma,

al día que empieza.

El paso de un punto,

por verde mar espera,

y tiembla de espanto,

herida a su vera.

Cabecea la lancha,

del horizonte en pos,

con rugir de revancha,

en subebaja feroz.

De repente un grito,

el viento sabe traer,

mal destino escrito,

quiere el grito romper.

Rodeado de belleza,

él no quiere escuchar,

en la naturaleza,

busca el fin apurar.

Ya perdido en el mar,

punto herido de amor,

se oye al viento gritar:

“No lo hagas, por favor”

Enrique Momigliano

Buenos Aires, 5 de diciembre de 2014

Tranquilos, amo demasiado la vida como para intentar esto. El origen es este bellísimo tema musical de Ennio Morricone que me obsesiona desde que lo escuché en EL PROFESIONAL, aquél inolvidable film con JP Belmondo. Como ahora sé algo más de vientos se me ocurrió combinarlo con la bellísima experiencia de navegar la ría San Clemente y su mágico entorno. Hay momentos que es tanta la belleza circundante que morir aparece como la única alternativa disponible para lograr fundirse en ella. Por eso siempre será mejor escribirlo que intentarlo. Y por supuesto, si algún día se me ocurre semejante locura, espero que alguien me grite desde la playa. Sería muy decepcionante que a nadie le importe.

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Published in: on diciembre 5, 2014 at 11:09 am  Comments (2)  

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2 comentariosDeja un comentario

  1. Enrique ,al comenzar a leerlo tuve interrogantes.Pero… el aclararlo y ver hacia donde fue tu sentir solo corrobora cómo vuela el Poeta.
    Abrazos .

  2. ojo con hacer la version masculina de alfonsina!


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