QUATRE-VINGT DIX


charles aznavour

 

QUATRE-VINGT DIX

los noventa de Aznavour

Confieso que admiro a los franceses, aunque mi experiencia personal con ellos sea poco rescatable. Son muy difíciles de tratar porque creo firmemente que se pasaron la vida peleando contra los alemanes tan solo porque se apropiaron del título que ellos creen que les corresponde, el de raza superior.

Y son increíblemente complicados. Fíjense que decir cuatro veces veinte diez, para expresar noventa, aunque la cuenta de bien (4×20+10 da 90), revela un alma atormentada.

Bromas aparte, han dado al mundo gente muy admirable en disciplinas más que diversas y han demostrado un compromiso con la belleza y la armonía tan excelsas que resultan sumamente difíciles de emular.

Afortunadamente en la mezcla que soy, – por ello amo a los perros mestizos-, también los franceses tienen su cuota. Momigliano es un apellido francés, ya que deriva de Montmelián, una comuna francesa de la región de los Alpes, departamento de Saboya, el cual cambió de manos entre franceses e italianos varias veces. Esa pequeña localidad que me nomina, ha sobrevivido hasta hoy con poco más de 4000 habitantes y es uno de los tantos lugares donde los sefaradíes se refugiaron tras la expulsión de España por los reyes católicos en 1492.

Sirva todo esto para introducir a alguien que es un ejemplo en todo sentido, aun cuando se haya hecho conocido por su voz. Me refiero a Shahnourh Varinag Aznavourian, a quien probablemente conozcan mejor por su nombre artístico Charles Aznavour.

El jueves pasado cumplió, con un concierto dado en Berlín, 90 años de edad y 81 de escenario. Nacido de inmigrantes armenios en París un 22 de mayo, lleva encima tres matrimonios, ha dado al mundo seis hijos, ha escrito seis libros, está escribiendo tres y trabaja de embajador armenio en Suiza. Mientras hacía todo eso, ha vendido 100 millones de discos, cantados en francés, español, inglés y alemán, ha escrito canciones inolvidables para  ser cantadas por las mejores estrellas y hasta se dio el lujo de tener una carrera cinematográfica. Y, me olvidaba, recibió 23 distinciones.

Nada de eso me impresiona. Me quedo con su sencillez. En un mundo  de producciones multimillonarias, a él se lo ve casi siempre solo en el escenario. En un mundo de vestuaristas y coiffeurs, él no oculta ni su calva ni sus canas y viste una sencilla camisa y pantalón oscuros. En un mundo de luces, ruidos, petardos, video walls, coristas y bailarines, él a veces se acompaña de un minúsculo e invisible coro, en la más absoluta oscuridad escénica. En un mundo de efectos sonoros, danzas frenéticas e inhumanas, él se arregla con un micrófono. En un mundo de cirujanos plásticos y belleza artificial, él usa su baja estatura, su poco agraciado rostro, su mordida invertida para transmitir como nadie, emociones intensas. Le alcanza y sobra, con su voz, con su expresión que, derramada por sus ojos chispeantes, acompaña cada palabra de cada canción. Es por ello un verdadero maestro de la escena y la canción.

Pero hay algo más, algo que hoy en día parece haberse olvidado por completo. Sus letras son pura poesía, poesía que no habla de otra cosa que de la vida, del vivir sintiendo. De allí que hace tiempo quería homenajearlo por aquí. Sus canciones hablan de la vida, con gente interactuando en situaciones emotivas. No es el amor el protagonista, aun cuando sea un terreno frecuente, los protagonistas son la gente que interactúa y es muy fácil sentir que aluden a nosotros mismos. El és nosotros, en una situación en la que seguramente estamos o estuvimos, sufriendo, amando, gozando o riendo, tal como lo haríamos nosotros en su lugar. Es un verdadero actor que siente hondamente lo que canta, que se deja invadir por lo que dice hasta el punto de conmover su alma, el famoso posesionarse, y desde ahí conmueve al público.

La lección que nos da, es que cuando se habla desde el alma (cuando se escribe también) es inevitable llegar al alma del receptor del mensaje. La voz, las palabras, son instrumentos y todo lo demás, está precisamente demás.

Hace unos días, asistí a la presentación de un poemario de un amigo y trajo para amenizar la reunión a una banda de jóvenes que me sorprendieron, en especial su primera voz. Después de preguntarme un buen rato qué era lo que tenía de distinto, era que vivía lo que cantaba y lo hacía con todo el cuerpo. Me dio esperanzas, quizás después de un tiempo oscuro de locos adictos vulgares y aulladores, esté volviendo un tiempo de Aznavoures.

Una artista amiga me recordó el cumpleaños de este señor de la escena, publicando un video de una canción que desconocía. Resultó ser bellísima y conmovedora. Fue tal su impacto en mi alma, que solo pude reponerme dando origen a una poesía. Y en su homenaje, decidí que naciera en francés. Al ser mi primera aventura en dicha lengua, espero que si mis profesores aciertan a pasar por aquí, sepan disculpar el pobre vocabulario, alguna involuntaria falla ortográfica y hasta algún acento omitido. Es de los idiomas que conozco, el que menos oportunidad de practicar tengo, prometo mejorar. La única certeza que puedo darles, que también en francés, cada palabra escrita se muy bien de qué grieta bien mía ha salido.

Enrique Momigliano

Buenos Aires, 26 de mayo de 2014

TOI ET MOI

Toi et moi,
ne sommes pas encore,
mais il y a beaucoup de temps,
que je t´adore.

Toi et moi,
voyageurs de l´infini,
qui se perde et retrouvez,
un millard de fois.

Toi et moi,
simplement deux poetes,
que a chaque rencontre,
le temps s´arrete.

Toi et moi,
qui sai si jamais existera,
un temps a deux,
pour etre hereux.

Toi et moi,
nos amons sans espoir,
pour le plaisir d´aimer,
le meullier miroir,

Toi et moi,
dan une vie eternel,
sans naitre sans mourir,
toujours a nous trouver.

Toi et moi
car nous avons besoin,
de croire a l´amour,
comme deux enfants.

Toi et moi
ce sure ce confidant,
que si nous n´existions pas,
les etoiles seraient mouraient.

Toi et moi,
est la seule lumiere,
pour continuer a vivre,
dans un monde qui desespere.

Toi et moi,
si fou, si jeune, si tremblante,
vivons cette petite vie,
comme les uniques amants.

Toi et moi,
deux infedels fils de Dieu,
avec l¨amour pour religión,
un amour sans adieux.
.
Toi et moi,
rien ne peut nous separer,
peu ímporte combien de vies,
manque pour te chercher.

Et ce jour la,
sans doute, sans regret,
je vous embrassaire en pleurant,
de l´emotion pour etre finalement,
———————————————toi et moi.

Henri Momigliano
Buenos Aires, 23 de mayo de 2014

Aquí les dejo la canción subtitulada y en comentarios incluyo la traducción propia de mi poesía. Chin-Chin, a votre santé.

Anuncios
Published in: on mayo 26, 2014 at 12:42 am  Comments (3)  

The URI to TrackBack this entry is: https://sociedadpoetica.wordpress.com/2014/05/26/quatre-vingt-dix/trackback/

RSS feed for comments on this post.

3 comentariosDeja un comentario

  1. TU Y YO

    Tú y yo,
    no somos todavía,
    pero hace mucho tiempo,
    que te adoro.

    Tú y yo,
    viajeros del infinito,
    que se pierden y rencuentran,
    miles de veces.

    Tú y yo,
    simplemente dos poetas,
    que en cada rencuentro,
    el tiempo se detiene.

    Tú y yo,
    quien sabe si existirá jamás,
    un tiempo de a dos,
    para ser felices.

    Tú y yo,
    nos amamos sin esperanza,
    por el placer de amar,
    al mejor espejo.
    .
    Tú y yo,
    en una vida eterna,
    sin nacer, sin morir,
    para encontrarse siempre.

    Tú y yo,
    porque necesitamos,
    creer en el amor,
    como dos niños.

    Tú y yo,
    tan seguros, tan confiados,
    que si no existiéramos,
    morirían las estrellas.

    Tú y yo,
    es la única luz,
    para seguir viviendo,
    en un mundo que desespera.

    Tú y yo,
    tan locos, tan jóvenes, tan temblantes,
    vivimos esta pequeña vida,
    como los únicos amantes.

    Tú y yo,
    dos infieles hijos de Dios,
    con el amor por religión,
    un amor sin despedidas.

    Tú y yo,
    nada nos podrá separar,
    no importa cuantas vidas,
    falten para encontrarte.

    Y ese día,
    sin dudas, sin lamentos,
    te abrazaré llorando,
    de la emoción de ser finalmente,
    …………………………………………………..tú y yo.

    Enrique Momigliano
    Buenos Aires, 23 de mayo de 2014

  2. Querido Momi. buenisimo tu relato sobre la vida de Aznavour, y me lleno el corazon tu poema TU y yo ( y para mas mi bobo, esta muy sencible ) un abrazo

  3. Querido Enrique: tampoco conocía esta canción. Bello tu relato acerca de Aznavour, un ser sensible y simple a quien solo conocía por sus canciones, ahora gracias a vos se mucho más…. Y qué decir del poema; ¡me encantó¡ ¡Cariños¡


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: