SANGRE Y FUEGO


DSC02953

 

SANGRE Y FUEGO

Vigilia Malvinera en San Andrés de Giles

Más que costumbre se me ha hecho una necesidad imperiosa concurrir a la Vigilia. Empecé haciéndolo por ellos, los ex combatientes, nuestros héroes que se jugaron la vida por la Patria, ahora lo hago por mi. Tras 365 días de oír mentiras expresadas por corruptos, de soportar delincuentes libres y patriotas presos, de observar atónito la colectiva decadencia moral de mi pueblo; cantar el himno junto a héroes de verdad es el pan de mi alma para poder seguir aguardando la hora de la reconstrucción. Hora que avizoro cercana y por ello ya me estoy arremangando para sumarme.

Tuve la feliz idea este año de filmar completo el acto central. Sugiero que lo miren, que lo hagan de pie y que, como hice anoche, canten a voz en cuello nuestro Himno y la Marcha de Malvinas. Es corto pero inmensamente sanador, en especial porque inyecta esperanza.

Que sigan mi consejo es mucho más importante en estos tiempos oscuros a cualquier bella palabra que yo pueda escribir.

Esta vez no llovió, la naturaleza se asoció al recuerdo y nos legó una noche tibia estrellada de otoño que permitió montar la muestra fotográfica y pictórica al aire libre. También fui sorprendido por la activa participación de las autoridades locales que tantos años, supongo que aterrorizados desde la monarquía central, reprimieron sus deseos de estar presentes.

Vi también una activa participación de la Armada. Ex tripulantes, sobrevivientes y familiares de caídos del Crucero ARA General Belgrano dijeron presente. Más que lógico considerando que el héroe local Jorge Maciel cayó tirando con una MAG de Infantería de Marina. Un almirante llevó una placa recordatoria de la que hizo entrega a la directora de la escuela donde se formara el caído.

Talentosos artistas animaron la vigilia con su música y aportaron colorido una banda de rock malvinero, una banda militar y un conjunto de arcabuceros antiguos en sus uniformes históricos.

Me conmovió un busto del capitán Giachino, lo que motivó que le entregase una copia de mi poesía en su honor al artista responsable y vi de lejos a Nicolás Kasanzew a quien quise (y no tuve oportunidad) de felicitar por su poesía en honor al primer teniente Luciano Guadagnini, el cual sabiéndose perdido estrellara su avión contra la fragata HMS Antelope en el estrecho de San Carlos.

Empero en esta vigilia el verdadero protagonismo pasó por otro lado. El escenario no estuvo ocupado por héroes de guerra, sino por sus hijos y sus nietos. La sangre joven copó el estrado y los vi derramar lágrimas al son del Himno, aferrados a la bandera argentina. Entonces sonreí y me dije: “No pudieron”. Cuando ninguno de nosotros esté más por aquí el fuego de Malvinas ya tiene quien lo empuñe, los que sembraron silencio y olvido sobre la gesta han sido derrotados. Es lo único que importa.

Como contracara confieso que ardí de indignación ante la voz temblorosa del hijo del General Mario Benjamín Menéndez quien no pudo leer el mensaje de su padre. Indignación por vivir en un suelo hoy gobernado por quienes defienden asesinos, liberan delincuentes y reducen penas a malvivientes, mientras que con la misma indigna mano encarcelan a quienes se jugaron la vida por la Patria.

Pero nuevamente, mientras cantaba el Himno y lloraba de emoción, una creciente voz interior me gritaba: “No pudieron, no pudieron, sangre y fuego, sangre arriba del escenario, sangre joven que empuñará el fuego que vive en las antorchas y  en el fogón de abajo”

Y me perdía en esas dos palabras, sangre y fuego, que tanto dicen, que tanto importan….. porque vencieron al peor enemigo, ese llamado olvido.

Sangre y Fuego

Nada se habrá jamás perdido,

mientras la antorcha se empuñe,

el olvido caerá vencido,

ante la joven sangre que  gruñe.

Clamando por decir las verdades,

que tunantes ayer ocultaron,

negando héroes que en mocedades

por la Patria vida ofrendaron.

Arda el fuego del criollo fogón,

brille antorcha en alta mano,

que la sangre dará el empellón,

de fiel joven amor soberano

Ya llegan cargados de memoria,

a elevar del fuego la posta,

son jóvenes llenos de historia,

y sangre que a ellos enrostra.

Tanta muerte, dolor y ausencia,

cargó su sangre cual equipaje,

que hoy es indudable presencia,

de un fiero ígneo coraje.

Ellos torcerán este destino,

brindando  justicia a tu gesta,

descansa héroe argentino,

la antorcha seguirá enhiesta.

Y sangre joven glorioso día,

sembrará en la tumba sagrada,

fuego y flor de algarabía,

con las Islas ya recuperadas.

Enrique Momigliano

Buenos Aires, 2 de abril de 2014

De pie, de pie, a cantar a voz en cuello y corazón en mano.

Anuncios

The URI to TrackBack this entry is: https://sociedadpoetica.wordpress.com/2014/04/02/sangre-y-fuego/trackback/

RSS feed for comments on this post.

One CommentDeja un comentario

  1. Te felicito Momi. muy emotivo.- Un abrazo. Tito


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: