Ausencias Presenciales


AUSENCIAS PRESENCIALES

“…pareces ausente, celosamente escondida y sin embargo presente”

Alberto Cortéz – Me gusta verte dormida.

Venimos a este mundo con lazos que son del otro. Siempre me intrigó saber porqué nos enredamos con algunas personas en la vida más que con otras. Porqué no nos elegimos sobre bases lógicas y racionales. Porqué formamos familias con gente que no tiene nada que ver – aparentemente – con nosotros. Porqué quizás la amistad sea el único sentimiento cuyo comienzo pueda explicarse sobre la base de intereses comunes. Y finalmente, porqué con ciertas personas el vínculo es tan pero tan fuerte que ni siquiera hace falta su presencia física para sentirla cerca de uno, rodeándolo y envolviéndolo en todo momento.

Mucho más cuando uno se permite acallar el bombardeo exterior a los sentidos y aislarse para encontrarse más a si mismo. Paradójicamente se descubre que en el sí mismo la soledad no existe, pues uno se encuentra casi tomado de la mano con esos vínculos que parecen estar desde antes del comienzo de esta película que se llama “vida humana” y que huelen a eternos.

Esas son las relaciones que al iniciarse se parecen más a un reencuentro que a un descubrimiento, que aunque ambos lo ignoren concientemente por la famosa inyección de amnesia con que nos despachan hacia aquí abajo, presienten, intuyen que tienen una larga serie de experiencias en común.

Si hasta aquí he logrado hacerles creer con tanta intriga que tengo las respuestas, por favor búsquenlas en otro blog y apórtenlas. Por el contrario sigo maravillado contemplando el fenómeno, sabedor que algún día y en algún plano, la verdad me iluminará.

Y hay que tener cuidado con explicar ligeramente estos hechos desde el amor porque lamentablemente no es solo él quien nos hace encontrar y disfrutar – o padecer- un vínculo fortísimo. Otras veces son el odio, la venganza, los ajustes de cuentas, las heridas. Es muy probable que hasta vínculos familiares desdichados se organicen con base en estos sentimientos tóxicos.

Sabemos poco y como para todo en la vida no hay garantías, pero  cuando se sientan queridos y protegidos, u odiados y atacados, cuando se descubran con sentimientos incontrolables de amor u odio hacia alguien en particular y especialmente estando solos; lo más probable es que se hayan encontrado más de una vez y sea esa historia en común que como almas eternas tienen, transitoriamente olvidada, la que esté disparando sentimientos que podemos considerar desmesurados a la luz de la escasa vivencia en común de la presente vida.

Dichoso será aquél que logre acomodar este plano y esta vida al sentimiento que trae encima, cuando éste sea luminoso. De ser tóxico en cambio, el destinatario del mismo nadará en el desconcierto, haciéndose preguntas del tipo “¿Qué le habré hecho para que me trate así?”.

Ahora bien, si la vida en lugar de acercar, se empeña por alguna razón oculta, en alejar a los portadores de un fortísimo vínculo de luz, tiempos duros los aguardan, de incomprensiones y tristezas, pero también de ausencias presenciales que les harán vivir inexplicables soledades compartidas.

CONTIGO

 

Estoy solo y sin embargo

Me siento tan acompañado,

La alegría se ha hecho cargo

Y casi puedo verte a mi lado.

Es tu brazo  que me abraza

Y tu mano quien me guía,

Veo tu luz cuando amenaza

Opacarse el alma mía.

Fue tu beso que enjugaba,

En mi desolación del otro día,

Las lágrimas que derramaba,

Por la impotencia que sentía.

Y mi mente pobre loca,

Gira presa en su locura,

Hasta que ciega te evoca,

Y la inunda la mesura.

Si todo mi día compartes,

Si abrigas todos mis sueños,

Si me basta con pensarte,

Para sentirme tu dueño.

¿A quién amas tú realmente?

¿Dónde es que en verdad habitas?

¿A quién abrazas silente

Cuando a mí me necesitas?

Confieso haber aprendido solo,

Que miento cruel cuando digo,

Que necesito y amo estar solo,

Pues es para estar a solas……

                          ………………contigo.

Enrique Momigliano

San Clemente del Tuyú, 9 de febrero de 2011

 Leo Sayer en 1977 ya sabía de qué hablo

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Published in: on marzo 11, 2011 at 3:40 am  Comments (2)  

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2 comentariosDeja un comentario

  1. Muy bueno Enrique. El misterio de la atracción rara vez se inhibe por la proteína de la salud mental

  2. Hijole!!! Te pasaste en verdad me gusta lo q la gente escribe pero para ser sincera muchas cosas me aburren q no me dan ganas ni de terminar d leer pero lo tuyo es diferente es algo bastante largo pero interesantisimo la verdad lo disfrute mucho y q razon tienes en todo lo q as dicho cosas d la vida misma situaciones muy cotidianas quien no ha tenido un viejo amor en su mente que aun nos asecha como tiburon jijiji queriendo atacar los recuerdos me encanto en serio….


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