Hacer el amor


HACER EL AMOR

Una vuelta a lo esencial

 “El piano no se toca con los dedos”, es una frase favorita mía a la que llegué tras muchos años de aporrear al teclado. Un súper experto, profesor de concertistas, dice algo parecido cuando expresa que “al piano se lo toca sentado en una sola nalga”. Él refiere que si el pianista permanece correctamente sentado toda el concierto es que está pensando en otra cosa. Pero ambos, ¿qué estamos significando?

 Si al piano se lo tocara sólo con los dedos, la ejecución quedaría reducida a una mejor o peor técnica fría e insensible, todos los pianistas provocarían en nosotros el mismo efecto y sería lo mismo poner un disco que asistir a un concierto.

 Los pianistas USAN los dedos para tocar, pero cada uno de ellos toca con algo más. Ese algo más es aquello que hace única su interpretación y permite a los finos oídos identificarla entre miles.

 Esa diferencia es el grado de involucramiento del corazón y del alma del pianista en la pieza ejecutada. Los que tocan cualquier instrumento coincidirán conmigo en que existe un punto en que ni  siquiera hace falta pensar para tocar. La partitura y el pianista se vuelven UNO y a partir de la unidad la ejecución no solo es casi perfecta, sino que llega y conmueve a aquel que la está escuchando.

 A la hora de hacer el amor sucede exactamente y más que en ninguna otra actividad humana, lo mismo. Todos saben qué se USA para ello y de unas décadas a esta parte, toda la ciencia se ha empeñado en aleccionar – ahora desde las escuelas- y con el inestimable aporte de la rentable industria pornográfica, cómo mejor usar aquello que se usa. La ciencia médica y la industria farmacéutica  con su milagrosa pastilla azul intentan a su vez mejorar y potenciar el rendimiento de aquello que se usa.

 Es tiempo de volver a enunciar un principio simple, casi obvio, pero esencial: Para hacer el amor, nada mejor que amar. Amar bien y amar en serio jugando en ello el corazón y el alma.  Tal como lo hace el buen pianista.

 Esta sola idea aterra a muchos acróbatas del sexo quienes, tanto en su versión masculina como femenina, idolatran cada vez más la idea del “sexo casual” o del “hombre o mujer light”.

 También es tiempo de concluir que el sexo sin amor no pasa de ser el saciamiento de un apetito animal básico, tan necesario pero tan poco conmovedor y movilizante como un buen almuerzo o una exitosa sentada en el inodoro. Sólo aquel que nunca tuvo la bendición de tener sexo con amor de verdad puede seguir idolatrando una forma de apareamiento puramente física.

 Cuando se hace el amor de verdad, con corazón y alma, se logra probablemente la experiencia más cercana a la UNIDAD, que antes refería entre pianista y partitura.

 Alguien querido y cercano, cuya identidad reservaremos, me dijo que paradójicamente el mejor sexo que practicó en su vida la condujo a un lugar donde se sentía absolutamente sola pero profundamente completa.

Después de tanto alboroto que la revolución sexual sesentista ha generado, la cual además de casi destruir las bases de nuestra sociedad, ha instalado infinidad de conductas aberrantes, así como la búsqueda de una satisfacción esquiva amparada en productos químicos de todo tipo; me parece que deberíamos revalorizar el pensamiento con que las novias de nuestra juventud – medio siglo atrás- frenaban nuestros masculinos impulsos juveniles. “Abramos la puerta al sexo solamente si viene de la mano del amor”. Mucho mejor aún, agregaría yo,  si además en la otra mano está la poesía. 

                                                                                  Enrique Momigliano

Buenos Aires, 21 de agosto de 2010

 

 

FELICIDAD 

Y si feliz un día  fui, 

Como nunca más he sido, 

Fue cuando en tus ojos me vi, 

Callando en un beso tu suspiro. 

Enrique Momigliano

San Isidro, 11 de septiembre de 1986

 

En tiempos actuales probablemente el único que lo haya cantado sea Bryan Adams. Vale la pena reflexionar sobre su pregunta.

Anuncios
Published in: on agosto 22, 2010 at 11:16 pm  Comments (1)  

The URI to TrackBack this entry is: https://sociedadpoetica.wordpress.com/2010/08/22/hacer-el-amor/trackback/

RSS feed for comments on this post.

One CommentDeja un comentario

  1. Al escuchar tan linda melodía e ir oyendo o leyendo lo que en ella se plasma, me siento en paz y armonía conmigo misma. Quiero felicitarlo por tan bella capacidad y habilidad que el Señor te dio al poder escribir hermosos poemas y ofrecerselos a los demas.


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: