ESTAS


http://www.flickr.com/photos/-jmab-13-/1760911679/ 

Por Enrique R. Momigliano
e-mail: desafiopoetico@yahoo.com.ar

LAS DISTINTAS FORMAS DE ESTAR

ESTAR es todo un tema. Todos queremos que los demás estén para nosotros cuando los necesitamos, pero ¿estamos nosotros para ellos cuando nos necesitan? Y si lo hacemos ¿de qué forma lo hacemos?
Andando la vida y habiendo no estado de la manera que hubiese querido estar para los otros más de una vez, uno de los hechos que mas arrepentimiento me ha causado porque el daño que mi ausencia causa a la relación es irreparable, es que me animo a escribir sobre ello.

ESTAR FISICAMENTE

Es una maltratada forma de estar y pocos se dan cuenta lo importante que es. Lejos de ser un “te dejo la cara y me voy” a veces suele ser la única posible. Cuando el dolor nos deja mudos, cuando sabemos que el dolor del otro es tan devastador que toda palabra de consuelo suena estúpida, estar físicamente presente es trascendental. Ya habrá tiempos para palabras pero en el momento del trauma, del duelo, de la pérdida, la presencia física silenciosa, el que nos vean es como una chispa de luz que penetra el cono de tristeza que se abatió sobre el otro y que con el idioma de los gestos – un abrazo, una mano, un beso- le dice “cuando puedas, cuando quieras aquí estoy para lo que necesites”. Lo bueno de esta forma de estar es que depende solo de mi voluntad, así que no tengo excusas para evitarla: si quiero estar, puedo hacerlo.

ESTAR EMPATICAMENTE

La podríamos resumir con una frase que de tanto decirla se quedo vacía de sentido: “te acompaño el sentimiento”. Es absolutamente fundamental. Ya se trate de una profunda alegría o de un inmenso dolor, el otro -en un caso quiere y en el otro necesita- compartirlo, que alguien sienta con el, lo mismo que el y al mismo tiempo que el y si es posible con la misma intensidad que el. Si de alegrías se trata es sencillo, por algo se dice que la alegría es contagiosa;  pero en materia de dolores hay que tener mucho coraje para hacerlo. En general la sociedad actual se ha especializado en “delegar” esta tarea. La conducta más habitual para estar con el otro es insensibilizarme ante su dolor excusándome en que “no estoy preparado para eso”, recomendarle que vea a un especialista en dolor –psicólogo, médico, sacerdote, etc.- y en consecuencia ahorrarme el sufrimiento y dejarlo sufriendo solo. Hasta una pluma pesa menos si dos la levantan, dice un viejo proverbio oriental y un dolor profundo pesa unas cuantas toneladas de plomo. Si de veras lo quiero al otro, por lo menos lo suficiente para querer que salga del pozo lo antes que pueda, debo abrirme a su dolor y sufrir con el. Habiendo estado del lado del doliente les puedo asegurar que NADA en el mundo es más sanador que ver a alguien que es capaz de sentir lo que siento en toda su intensidad al unísono conmigo. No existe profesional ni técnica  que se le iguale y si algún profesional lo logra es porque basado en su propia experiencia, tiró a la basura varios libros y teorías sobre la inadecuada “transferencia” y puso el corazón en la terapia o en la confesión para ayudar de veras al que tiene delante.

ESTAR TRANSMUTADORAMENTE

Esta si que es una “rara avis”. No me alcanza la voluntad y el coraje no sirve para nada. Ello es así porque para poder estar de esta forma para alguien  necesito la absoluta complicidad del Amor. Y no necesito nada más. Es un regalo de la vida, probablemente el mejor – el banquete lo llamaban los griegos- y solo tengo que estar atento a el. Afortunados aquellos que por lo menos una vez en la vida han podido estar así para alguien – a veces aun sin saberlo- y mucho más afortunados y bendecidos aquellos para quienes alguien estuvo así. Es esa presencia que no necesita ser física, que actúa como una mágica y cálida burbuja que nos envuelve y saca de nosotros lo mejor. Que ESTA siempre, que basta un pensamiento para activarla, que no necesita de palabras y que usa los silencios y las ausencias mejor que nadie. Pero lo más importante es que nos transforma, nos eleva a un plano donde todo es maravilloso, incluso nosotros mismos que hacia un instante apenas estábamos peleados con la vida y con nuestros semejantes. Es como un chispazo de eternidad que se nos hace palpable y nos revela definitivamente que el Amor vence a la muerte porque esta fuera del reino del tiempo.
Agradecido a Dios y a la Vida por haberme permitido vivenciar esta forma de ESTAR más de una vez  y de ambos lados, le rendí homenaje hace  algunos años con esta poesía.

ESTAS

El mundo quiere romperse
en guerras y bombas
en hambre y dolor
pero estás

La gente esta ensombrecida
agresiva, alienada
sin una sonrisa
pero estás

Las exigencias me cercan
en todos los ámbitos
frías, crueles
pero estás

La muerte acalla las voces
amigas y enemigas
artera , sorpresiva
pero estás

Estás y eso me basta

Porque estando,
pintás de colores mi vida,
llenás el día de sol,
hacés del tiempo, espera
de soledad, esperanza
de tristeza, alegría
y la muerte no puede
ni nunca podrá

porque estás

©ESTAS
por Enrique R. Momigliano
Abril 20 de 1999

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Published in: on diciembre 8, 2007 at 5:00 pm  Comments (5)  

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5 comentariosDeja un comentario

  1. Tu sentir, que expresas en ESTAS me conmovió, como cada rosa representada por una reflexión de vida, de fuerza y esperanza que recibí, dia tras día, después de la muerte de mi amado hijo Nico.
    La introducción que realizas es una de las más grandes verdades que he leído. Es así, tal cual lo sientes.

    Sos un AMIGO inigualable que siempre ESTUVO y ESTA presente en mi vida, brindándome desde su noble, generoso y compasivo corazón una inyección de vitamina a mi alma.

    Encontré una reflexión especial, una carta escrita de un amigo a otro, que expresa de manera exacta lo que quisiera decirte, porque es lo que realmente siento y sucedió en verdad… La adapto para que quede como de una amiga a un amigo.

    La Balza…

    “QUERIDO AMIGO: Más que un amigo, eres para mí un hermano, y nunca voy a tener palabras suficientes que puedan explicar lo agradecida que estoy de haber sido bendecida con tu amistad.
    Los tiempos difíciles supieron apretarme la garganta, sepultarme bajo los escombros; cada uno de los demonios que me perseguía sabía exactamente dónde hallarme. En un momento dado me encontré atrapada y sin salida. En ese mismo instante apareciste tú, tú y aquella inmensa balsa llamada amistad, y me recogiste del mar frío, yo más muerta que viva, y supiste darme agua y pan y calmar mis temblores y hacer que los demonios se vayan. Me aferré a ti como una desesperada, sin delicadezas; estaba como una loca y solo quería salvarme. Sólo tiempo más tarde pude agradecerte y retribuirte por la increíble muestra de nobleza y de amistad que tuviste conmigo. La verdad es que no sé qué hubiera hecho sin ti, sin tus consejos y sin tu apoyo. La vida me parecía muy difícil para soportarla sola, pero con tu ayuda y tu amor he logrado salir adelante y volver a reír y a disfrutar de las cosas. Tu amistad, amigo mío, fue una gran lección que aprendí de golpe, pero fue el conocimiento más profundo y más maravilloso que jamás ha entrado en mi vida. Ayudar al que esta caído es un sentimiento noble y puro en este mundo de indiferencia y horror, y eso fue exactamente lo que tu hiciste conmigo, me levantaste, y no sólo me levantaste, sino que además me enseñaste a volver a caminar”.

    Querido Enrique… Gracias por SIEMPRE ESTAR…. por haber sido una BALZA en mi vida, en el momento más díficil que un ser humano pueda experimentar, como es la partida de un hijo, sumado a la partida de mi padre y un problema de salud.

    Gracias por estar EMPATICAMENTE Y TRANSMUTADORAMENTE
    GRACIAS, porque… ESTAS

    Un abrazo enorme

    Silvia Paglioni

  2. Querido amigo del alma:
    Leyendo tu página bien me sentí identificado plenamente con lo sucedido con mi madre hace apenas 8 días.
    Creo que ambos sabemos eso de ESTAR TRANSMUTADORAMENTE ya que la oración por el otro es la expresión más sincera del amor sin identificación alguna. Pordemos hacerlo para uno y para todos, y ello no exige de presencia física, así que no hay excusas para negarnos dicha posibilidad.
    Esa oración por el otro, no solo bendice a aquel por el que oramos, sino que nos devuelve una paz interior tan inmensa que hasta parecería egoista el hacerlo solo por eso.
    Un abrazo desde “el alma”
    Victor

  3. Estupendo blog.Ojalá consigamos crear un mundo de poetas.Un saludo

    http://www.poesiaparaperdidos.blogspot.com

  4. Estar con el alma,con la mirada profunda, sincera,transparente, con un gesto,no hacen falta las palabras, solo eso es necesario para darse cuenta la imporancia del otro…. saber escuchar es de alguna manera …estar.
    Gracias amigo es espiritualmente siempre reconfortante tu blog. Besitos.
    Silvia.

  5. Amigacho! Reitero un 20 de julio de 2011 lo escrito en el año 2007
    Pasan los años… pero no la amistad y es por saber ESTAR.

    Piu Avanti amigacho!

    Silvia


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