FRAY LUIS DE LEON


MAESTRO DE LIRICA Y MAESTRO DE VIDA

Por Enrique Momigliano
contacto: desafiopoetico@yahoo.com.ar

Este multifacético personaje – teólogo, tratadista moral, profesor, escritor y poeta-que supo destacarse en todo lo que hizo, me llegó como a varios en las clases de literatura del secundario. Pero la diferencia con muchos es que gracias a su Oda a la Vida Retirada se quedó conmigo para todo el viaje y aun hoy sigo sin develar del todo el misterio que encierra dicha obra suprema.

Siempre resulta fascinante darse cuenta que hace cinco siglos las falencias del hombre y sus dilemas frente a la vida eran los mismos que hoy, cambiando solo el escenario. Por eso es importante advertir que el progreso humano es solo tecnológico y de bienestar material mientras que en el terreno moral y espiritual cuesta bastante convencerse que la humanidad no haya francamente retrocedido.

Hijo de poderosos y exigentes, buscador de la verdad, con antecedentes familiares de judíos conversos, todo lo que su talento extraordinario lo hacia avanzar en al ámbito académico y religioso (bastante fusionados por ese entonces), la envidia del medio ambiente mediocre intentaba de cualquier manera hacerlo retroceder. Así por el detalle de preferir en sus cátedras una edición antigua de la Biblia – la hebrea- frente a la Vulgata, fue acusado ante la Inquisición y encarcelado por cinco años.

El fue al autor de la frase que a mi entender mejor simboliza la resistencia del espíritu frente a los ataques injustos de los mediocres. “Como decíamos ayer” inauguro sus clases en Salamanca al salir de prisión y ser restituido a su cátedra.
Nacido en un contexto donde la exigencia y el sacrificio eran el pan de cada día y auto convencido que el esfuerzo paga, me resultaba muy fácil verme en ese entonces, desbordado por obligaciones excesivas y destruido por un agobio y un cansancio interminables. Desde esos ojos miraba a la Oda a la Vida Retirada con infinita intriga. ¿Acaso estaba alentando la vagancia? ¿El esfuerzo y la dedicación no eran el camino correcto? Por sus actividades parecía un clásico “haz lo que yo digo mas no lo que yo hago”. ¿Se refería a la vida religiosa?

Años más tarde ahondé en la historia a ver si hallaba respuestas. La Oda se refiere a una residencia de descanso que Fray Luís tenia cerca de Salamanca, denominada La Flecha, a la que solía retirarse a tomar distancia del mundo, cuando las intrigas, envidias y vulgares “serruchadas de piso”, lo sobrepasaban y refrescar así su espíritu para volver a la lucha. ¿Se estaba refiriendo al retiro del mundo que efectuaron los eremitas y siguieron los monjes contemplativos? La intriga seguía en pie.

Pasaron mas años y tuve la experiencia en mi querido Monasterio Trapense de Azul de lo que se trata la vida religiosa contemplativa. Si bien al principio dije ahora si, esto es a lo que se refería Fray Luís, bastaron tres días de levantarme a las tres de la mañana y una tarde de ver trabajar a los monjes para darme cuenta que esa vida nada tiene de descansada. Al respecto recomiendo la lectura del maravilloso libro de Henri Nouen “Diario del Monasterio”.

El mensaje de Fray Luís con cinco siglos a cuesta me sigue fascinando. No tengo certezas, por ahora solo lo veo como un anhelo de alguien muy ocupado y atacado. Así como el no pudo retirarse del todo nunca, salvo cuando lo tuvieron retirado en prisión –siendo que ahí se ocupo en escribir bastante-, para nosotros también es un anhelo y nada más.

El otro día un colega me dijo: De la jubilación al cajón hay un solo paso y es verdad. El hombre necesita más de su trabajo que de su salario nos enseñó Gandhi ya que se realiza en él. Solo unos pocos campeones de la espiritualidad pueden vivir sin actividad física visible, el común de los mortales si no nos ocupamos nos autodestruimos. Es por eso que a los soldados los tienen cavando y tapando trincheras y a los monjes de 90 años barriendo la iglesia.

Vista de ese modo la Oda nos plantea la necesidad del recreo, de tomar aire cada tanto, pero solo para volver al mundo, al de cada quien, a cumplir con lo que debemos hacer, nuestro dharma, del mejor modo posible pero con un importante grado de desapego del resultado y llevando a La Flecha o La Trapa en nuestro corazón, sabiendo que siempre estará ahí esperando para reponer nuestras fuerzas y nuestro espíritu.

DATOS BIOGRAFICOS

Luís de León nació en Belmonte, provincia de Cuenca (España) en 1527, de familia rica e influyente. Por 1541 Luís ingresa en la orden de los Agustinos, doctorándose más tarde en teología. En 1561 gana por concurso una cátedra vacante de teología en Salamanca .En marzo de 1572 fue detenido por la Inquisición y encarcelado en los calabozos que en Valladolid tenía el Santo Oficio. Cinco años Fray Luís permanece aislado en una celda sin saber quién le acusa y, durante algún tiempo, de qué se le acusa. En 1576 sale libre del proceso, si bien su salud esta deteriorada. En 1580 obtiene la cátedra de Sagrada Escritura y es elegido provincial de su orden en Castilla, tardía reparación concedida por los poderosos interrumpida por su muerte en 1591 en Madrigal de las Altas Torres.

Además de una espectacular si bien breve obra poética, le debemos la traducción y presentación teológica de El Cantar de los Cantares, El libro de Job y algunos Salmos.

POESIAS ESCOGIDAS

1. ODA A LA VIDA RETIRADA

Los invito al misterio de esta belleza

VIDA RETIRADA

¡Qué descansada vida
la del que huye del mundanal ruido,
y sigue la escondida
senda, por donde han ido
los pocos sabios que en el mundo han sido;

Que no le enturbia el pecho
de los soberbios grandes el estado,
ni del dorado techo
se admira, fabricado
del sabio Moro, en jaspe sustentado!

No cura si la fama
canta con voz su nombre pregonera,
ni cura si encarama
la lengua lisonjera
lo que condena la verdad sincera.

¿Qué presta a mi contento
si soy del vano dedo señalado;
si, en busca deste viento,
ando desalentado
con ansias vivas, con mortal cuidado?

¡Oh monte, oh fuente, oh río!
¡Oh secreto seguro, deleitoso!
Roto casi el navío,
a vuestro almo reposo
huyo de aqueste mar tempestuoso.

Un no rompido sueño,
un día puro, alegre, libre quiero;
no quiero ver el ceño
vanamente severo
de a quien la sangre ensalza o el dinero.

Despiértenme las aves
con su cantar sabroso no aprendido;
no los cuidados graves
de que es siempre seguido
el que al ajeno arbitrio está atenido.

Vivir quiero conmigo,
gozar quiero del bien que debo al cielo,
a solas, sin testigo,
libre de amor, de celo,
de odio, de esperanzas, de recelo.

Del monte en la ladera,
por mi mano plantado tengo un huerto,
que con la primavera
de bella flor cubierto
ya muestra en esperanza el fruto cierto.

Y como codiciosa
por ver y acrecentar su hermosura,
desde la cumbre airosa
una fontana pura
hasta llegar corriendo se apresura.

Y luego, sosegada,
el paso entre los árboles torciendo,
el suelo de pasada
de verdura vistiendo
y con diversas flores va esparciendo.

El aire el huerto orea
y ofrece mil olores al sentido;
los árboles menea
con un manso ruido
que del oro y del cetro pone olvido.

Téngase su tesoro
los que de un falso leño se confían;
no es mío ver el lloro
de los que desconfían
cuando el cierzo y el ábrego porfían.

La combatida antena
cruje, y en ciega noche el claro día
se torna, al cielo suena
confusa vocería,
y la mar enriquecen a porfía.

A mí una pobrecilla
mesa de amable paz bien abastada
me basta, y la vajilla,
de fino oro labrada
sea de quien la mar no teme airada.

Y mientras miserable-
mente se están los otros abrazando
con sed insaciable
del peligroso mando,
tendido yo a la sombra esté cantando.

A la sombra tendido,
de hiedra y lauro eterno coronado,
puesto el atento oído
al son dulce, acordado,
del plectro sabiamente meneado.

2. A LA SALIDA DE LA CARCEL

Escrita en la pared de su celda con una brasa, refleja el tormento que le significó estar injustamente penado y revive el anhelo de desembarazarse del mundo, cosa que nunca logró ya que su vocación y sentido del deber lo llamaron a enfrentarse a sus enemigos. “No se altera impunemente el manso fluir de los ríos” dijo un filósofo y aquél que se atreva debe siempre estar listo a sufrir injusticias por parte de todos los beneficiarios del manso fluir.

A LA SALIDA DE LA CÁRCEL

Aquí la envidia y mentira
me tuvieron encerrado.
Dichoso el humilde estado
del sabio que se retira
de aqueste mundo malvado,

y con pobre mesa y casa
en el campo deleitoso
con sólo Dios se compasa
y a solas su vida pasa
ni envidiado ni envidioso.

3. EN LA ASCENSION

Vemos aquí reflejado el misticismo de Fray Luís que enamorado del Señor, revive magistralmente la angustia que debieron sentir los discípulos de Jesús cuando Este, con la promesa de enviarles al Espíritu Santo, asciende a los cielos y los deja aquí enfrentados a la dura tarea de evangelizar un mundo pagano y errado.

EN LA ASCENSIÓN

¿Y dejas, Pastor santo,
tu grey en este valle hondo, escuro,
con soledad y llanto;
y tú, rompiendo el puro
aire, ¿te vas al inmortal seguro?

Los antes bienhadados,
y los agora tristes y afligidos,
a tus pechos criados,
de ti desposeídos,
¿a dó convertirán ya sus sentidos?

¿Qué mirarán los ojos
que vieron de tu rostro la hermosura,
que no les sea enojos?
Quien oyó tu dulzura,
¿qué no tendrá por sordo y desventura?

Aqueste mar turbado,
¿quién le pondrá ya freno? ¿Quién concierto
al viento fiero, airado?
Estando tú encubierto,
¿qué norte guiará la nave al puerto?

¡Ay!, nube, envidiosa
aun deste breve gozo, ¿qué te aquejas?
¿Dó vuelas presurosa?
¡Cuán rica tú te alejas!
¡Cuán pobres y cuán ciegos, ay, nos dejas!

3. CONTRA UN JUEZ AVARO Y DE LA AVARICIA

¡Ay la riqueza!!! que desalienta al hombre para lograrla y cuando llega es mas pobre que antes porque, al estar enamorado de la misma, enferma de avaricia y no la puede gastar en su provecho. La idolatría representada por el amor excesivo al dinero es una enfermedad de larga data y todos tenemos ejemplos cercanos. Hay una frase que me gusta sobremanera: “El dinero es un buen esclavo pero un mal amo”. Mientras las riquezas estén a mi servicio voy a vivir correctamente, pero seguramente no dejare tropelía sin hacer cuando, casi sin darme cuenta me ponga al servicio de mis riquezas. Como medida anticorrupción seria interesante poner bajo el vidrio de cada escritorio público y privado la poesía de Fray Luís avisándole al juez de todo aquello que el hacerse rico de mal modo no le evitará. Así como hay que estar preparado para ser poderoso, también hay que prepararse para ser rico y considerarse solamente el administrador sabio de recursos que Dios puso en sus manos. Y usarlos y usarlos para el bien de todos, ya que en caso contrario la riqueza misma se convertirá en fuente de intranquilidad espiritual y azote eterno. Toda una lección para esta sociedad impúdica e injusta que no se avergüenza de usar la riqueza para enrostrarle al pobre su impotencia.

CONTRA UN JUEZ AVARO

Aunque en ricos montones
levantes el cautivo inútil oro;
y aunque tus posesiones
mejores con ajeno daño y lloro;

y aunque cruel tirano
oprimas la verdad, y tu avaricia,
vestida en nombre vano,
convierta en compra y venta la justicia;

aunque engañes los ojos
del mundo a quien adoras: no por tanto
no nacerán abrojos
agudos en tu alma; ni el espanto

no velará en tu lecho;
ni huirás la cuita y agonía,
el último despecho;
ni la esperanza buena en compañía

del gozo tus umbrales
penetrará jamás; ni la Meguera,
con llamas infernales,
con serpentino azote la alta y fiera

y diestra mano armada,
saldrá de tu aposento sola una hora;
y ni tendrás clavada
la rueda, aunque más puedas, voladora

del Tiempo hambriento y crudo,
que viene, con la muerte conjurado,
a dejarte desnudo
del oro y cuanto tienes más amado;
y quedarás sumido
en males no finibles y en olvido.

DE LA AVARICIA
A FELIPE RUIZ

En vano el mar fatiga
la vela portuguesa; que ni el seno
de Persia ni la amiga
Maluca da árbol bueno,
que pueda hacer un ánimo sereno.

No da reposo al pecho,
Felipe, ni la India, ni la rara
esmeralda provecho;
que más tuerce la cara
cuanto posee más el alma avara.

Al capitán romano
la vida, y no la sed, quitó el bebido
tesoro persiano;
y Tántalo, metido
en medio de las aguas, afligido

de sed está; y más dura
la suerte es del mezquino, que sin tasa
se cansa ansí, y endura
el oro, y la mar pasa
osado, y no osa abrir la mano escasa.

¿Qué vale el no tocado
tesoro, si corrompe el dulce sueño,
si estrecha el nudo dado,
si más enturbia el ceño,
y deja en la riqueza pobre al dueño?

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Published in: on julio 1, 2007 at 3:59 am  Dejar un comentario  

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